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Aradia:
Evangelio de las Brujas
Este
libro fue escrito por Charles G. Leland en 1890. No esta inscrito
en ningún registro de la propiedad literaria y por lo tanto puede
ser duplicado Prefacio Si el lector alguna vez se ha encontrado
con los trabajos del folklorista G. Pitre, o los artículos expuestos
en " Señora Vere de Vere " al italiano Rivista o al de J. H. Andrés
al Folklore, será consciente que hay en Italia un gran número
de stregas, adivinos y brujas, quienes leen las cartas, realizan
ceremonias extrañas en las que los espíritus, se supone, son invocados,
hacen y venden amuletos, y, de hecho, se comportan ellos mismos
como generalmente su supuesta clase suele hacer, los Voodoos Negros
en América o las brujas en todas partes. Pero el italiano strega
o la bruja tienen en ciertos respetos un carácter diferente a
estos. En la mayor parte de los casos provienen de una familia
en la que su creencia o arte han sido practicadas por muchas generaciones.
No hay duda en que hay casos en los que su linaje se remonta a
los tiempos medievales, romanos, o incluso etruscos. El resultado
naturalmente ha sido la acumulación en tales familias de mucha
tradición. Pero en la Italia del Norte, como su literatura indica,
aunque hubiera alguna pequeña reunión en la que se contaran cuentos
de hadas y supersticiones populares por eruditos, nunca ha existido
el menor interés por las historias de brujas, ni ninguna evidencia
de que existieran una increíble cantidad de antiguos mitos romanos
y otras leyendas, como las que Ovid ha registrado, y de las que
muchos escritores latinos evitaron de él. Los mismos magos y brujas
contribuyeron en gran medida a esta ignorancia, creando un profundo
secreto de todas sus tradiciones, provocado por el temor que tenían
a los sacerdotes. De hecho, esto contribuyo inconscientemente
a la conservación de tal ciencia, la atracción por lo prohibido
siempre ha sido muy poderosa, y la brujería, como la trufa, crece
mejor y tiene mejor sabor cuanto más profundamente escondida está.
Sin embargo sucede que, tanto el sacerdote como el mago desaparecen
ahora con una rapidez increíble - esto hasta ha sorprendido a
un escritor francés quien lo comentaba en su viaje en tren con
un Franciscano - y dentro de unos años más con los periódicos
y las bicicletas y solo el Cielo sabe lo que sucederá cuando aparezcan
los aparatos voladores, probablemente causará un cambio radical
de todo. Sin embargo, ellos mueren despacio, y hasta aún hay ancianos
en la Roma del Norte que conocen los nombres los Doce Dioses en
Etrusco, e invocaciones a Bacco, Júpiter, Venus, Mercurio, Lares
y a los espíritus ancestrales, y en las ciudades son las mujeres
quien preparan extraños amuletos, sobre los que canturrean un
antiguo hechizo de tiempos romanos, y quienes pueden asombrar
por el culto a sus leyendas de dioses latinos, mezclados con la
ciencia que puede ser encontrada en Cato o Theocritus. Por una
de estas ancianas me enteré en 1886, y desde entonces he procurado
recoger de todos sus congeneres los hechizos ocultados por muchas
tradiciones en muchos lugares. También es cierto que he recogido
información de otras fuentes, pero esta mujer por su larga experiencia
ha aprendido lo que pocos entienden y como extraerlo de aquellos
de su clase. Entre otras reliquias extrañas, ella tuvo éxito,
después de muchos años, en la obtención del siguiente “Evangelio”,
el cual tengo de su letra. Una lista llena de su naturaleza con
muchos detalles será encontrada en un Apéndice. No sé si definitivamente
mi informadora sacó una parte de estas tradiciones de las fuentes
escritas o la narración oral, pero creerlo era lo principal. Sin
embargo, hay unos magos quienes conservan documentos en relación
con su arte. No he visto a mi colaboradora desde que el “Evangelio”
me fue enviado. Espero poder informarme mejor en un futuro. Como
explicación breve puedo decir que sus seguidores conocen la brujería
como la vieja religión, en la que DIANA es la Diosa, su hija Aradia
(o Herodius) el Mesías femenino, y de cómo esta nació, llegó hasta
las brujas de la tierra, estableció la brujería, y regresó al
cielo. Aquí son expuestos como se realizaban las ceremonias e
invocaciones o conjuros para ser dirigidos a Diana y Aradia, el
exorcismo de Caín, y el hechizo de la piedra sagrada, ruda y verbena,
la constitución, como el texto indica, el servicio regular a sus
creencias, el decir y lo que debe ser cantado o pronunciado en
las reuniones de brujas. También están incluidos los conjuros
y las bendiciones de la miel, la comida, la sal, y los bizcochos
de la cena de las brujas, que es curiosamente clásica, y claramente
una reliquia de los Misterios romanos. El trabajo podría haber
sido ampliado indefinidamente sumándole las ceremonias y los conjuros
que en realidad forman una parte de la Escritura de la Brujería,
pero como estos están casi todos - o en el gran parte – en mis
escritos titulados Etruscos-romanos y las Leyendas de Florencia,
donde pueden ser encontrados, he dudado en incluirlos en este
volumen sin antes saber si hay un suficiente número de público
que compraría tal trabajo. Desde la escritura del anterior libro
he encontrado y leído un trabajo muy inteligente y divertido titulado
Romanzo dei Settimani, de G. Cavagnari, 1889, en el cual el autor,
en forma de una novela, representa vistosamente los modales, los
hábitos del pensamiento, y sobre todo la naturaleza de la brujería,
y muchas de las supersticiones de los campesinos de Lombardia.
Lamentablemente, aunque teniendo un conocimiento extenso del tema,
nunca parece habérsele ocurrido al narrador que estas tradiciones
eran tonterías no maliciosas o la locura de una forma abominable
anti-cristiana. Y eso que allí existen maravillosas reliquias
de la mitología antigua y de su valioso folklore, que es el corazón
mismo de la historia, es como si ni siquiera se preocupara por
él como lo haría un común Zoccolone o un Franciscano pateando
por el camino. Se podría pensar como que un hombre tuviera sospechas
de que una bruja quería matar a siete personas como rito o ceremonia,
para conseguir el secreto de riqueza infinita, que tal bruja debía
de tener infinidad de leyendas maravillosas; pero de todo esto
no hay ninguna evidencia, y esta claro que nada podría estar más
lejos de su mente que el que hubiera un punto de vista más interesante
en todo ello. Su excelente libro, pertenece al gran número de
escritos sobre fantasmas y superstición ya que ha caído en el
descrédito, en el que los autores se complacen con la burla satírica
y barata para la que su relato simplemente vulgar y falso. Como
el señor Carlos Coldstream, ellos han echado una ojeada en el
cráter de Vesubio después de que dejó de estar en actividad, y
no encontraron nada en el. Pero había algo en el una vez; y el
hombre de ciencia, lo cual no era el Señor Carlos, en ninguna
parte encuentra mucho en los restos, y los anticuarios Pompeya
o un Herculaneum dijeron que hay todavía siete ciudades enterradas
para desenterrar. He hecho lo que poco (esto es realmente muy
poco) podía hacer, desenterrar algo del volcán muerto de la brujería
italiana. Si esta debe de ser la manera en la que la brujería
italiana es tratada por el escritor más inteligente que la ha
representado, no será considerado notable que allí sean tan pocos
los que se preocupan de si hay un Evangelio verdadero de las Brujas,
al parecer de una antigüedad extrema, incorporando la creencia
en una contra-religión extraña que se ha mantenido desde su propio
tiempo a los días del presente. "La Brujería es basura, o algo
peor, " dijeron antiguos escritores, " y por lo tanto todos los
libros sobre ello no son nada bueno. " Sinceramente confío en
que estas páginas caigan en manos de al menos unos cuantos que
piensen mejor que ellos. He de decir, sin embargo, en justicia
a todos los que realmente están interesados en explorar los caminos
oscuros y desconcertantes, que la ciencia de la brujería es ocultada
con el cuidado más escrupuloso por los pocos que la siguen en
Italia, tal como ocurre entre los Chippeway Medas o Voodoo Negro.
En mi novela dedicada a la vida de mí Settimani, representa la
vida de un estudiante junto a una bruja, adquiriendo con esfuerzo,
poco a poco, sus hechizos y conjuros, el trabajo de muchos años.
Dragomanoff me contó como cierto hombre en Hungría, que había
recogido mucha información (la cual después fue publicado en diarios
populares), pero la había robado, y al año siguiente cuando Dragomanoff
regresó, encontró al ladrón en plena practica como si fuera un
mago esplendoroso. Realmente él no había conseguido muchos conjuros,
sólo una docena y poco más, pero en esto que surgió un gran negocio
en su camino, y aventuro a decir que no había apenas una sola
bruja en Italia que conociera tantos como el había publicado,
el mío habiendo sido completado por muchos colaboradores y de
muy diversas partes. Hay que tener en cuenta que todo lo escrito,
a menudo, ha sido destruido escrupulosamente por sacerdotes o
penitentes, o por un número enorme de gente tiene un miedo supersticioso
de hasta vivir en la misma casa con tales documentos, por lo que
considero que la recuperación del Evangelio es algo que debe de
considerarse como algo notable. Capítulo 1 Cómo Diana Dio a luz
A Aradia (Herodius) ¡”Es Diana! ¡Aquí! se eleva en lo alto." -Krats'
Endymion "Sea más brillante La medialuna de la Reina de las Estrella
en su noche de bodas." -Ibid. Esto es el Evangelio de las Brujas:
Diana amó desmesuradamente a su hermano a Lucifer, el dios del
Sol y de la Luna, el dios de la Luz, que era exageradamente narcisista,
y por causa de su orgullo fue desterrado del Paraíso. Diana tuvo
una hija con su hermano, a quien dieron el nombre de Aradia (
Herodius). En esos días había en la tierra muchos ricos y muchos
pobres. Los pobres fueron hechos esclavos de los ricos. En esos
días eran muchos los esclavos que fueron tratados cruelmente;
atormentados en cada palacio y en los calabozos de cada castillo.
Muchos esclavos consiguieron escapar y huyeron del país; así llegaron
a ser ladrones y gentes de mal vivir. En vez de someterse a sus
opresores, planearon su fuga y robaron a sus amos para después
matarlos. Así se convirtieron en ladrones y asesinos, morando
en las montañas y en los bosques para evitar la esclavitud. Diana
dijo un día a su hija Aradia: “En verdad fuiste concebida y creada
por el Espíritu, Pero naciste para volver a ser otra vez mortal;
Debes volver a bajar a la tierra para instruir a mujeres y hombres.
A todo quién este dispuesto a estudiar la brujería en tu escuela.
Nunca mas serás hija de Caín, ni como a la raza a la que pertenece.
Malvado e infame por el sufrimiento, Como los judíos y cíngaros
errantes, Ladrones y bribones; como a ellos……………..no serás...
Y serás la primera de brujas conocidas; Y serás ante todo mi embajadora
en el mundo; Y enseñarás el arte de envenenar, De envenenar a
los que son señores poderosos de todo; Si, tu harás que mueran
en sus palacios; Y atarás el alma del opresor (con el poder);
Y cuando halles un campesino que es rico, Entonces enseñarás a
la bruja, tu alumna, cómo arruinar todas sus cosechas con tempestades
horribles, Con relámpagos y con truenos, Y con granizo y viento...
Y cuando un sacerdote le cause mal y la hiera por sus creencias,
le retornará el daño por duplicado, y lo hará en mi nombre……..
Diana, la Reina de todas las brujas Y cuando los sacerdotes o
la nobleza os digan que debéis poner vuestra fe En el Padre, en
el Hijo, y en María, entonces contestareis: "Vuestro Dios, el
Padre, y Maria son Tres diablos..." "Para mi no es el verdadero
Dios ni Padre; Ya que he venido para exterminar el mal, A todo
hombre malvado y a su obra destruiré.." "El que es pobre sufre
con el hambre penetrante, Y el trabajo duro en la miseria, y a
menudo también por el encarcelamiento indebido; aún así su alma
será recompensada por sus sufrimientos, Y será feliz en el otro
mundo, ”El Mal es el destino de todos quien os hace el mal !"
Después de que Aradia fue enseñada a dominar la magia y la brujería,
a cómo destruir la mala raza de opresores, ella enseñó a sus alumnos
y les dijo: Cuando me habré marchado de este mundo, Siempre que
vosotros tengáis la necesidad de algo, Una vez el mes, y cuando
la luna este llena, Os reuniréis en algún lugar del desierto,
O en un bosque solitario y adorareis al poderoso espíritu de vuestra
reina, Mi madre, La Gran Diana. Ella gustosamente os enseñará
toda la brujería que aún no habéis aprendido Sus secretos más
profundos, entonces mi madre os enseñará, la verdad de todas las
cosas aún desconocidas. Y seréis liberados todos de la esclavitud,
Y entonces seréis libres en todo; Y como signo que sois realmente
libres, Estaréis desnudos en vuestros ritos, tanto hombres como
mujeres; esto durará hasta que el último de vuestros opresores
será eliminado; Y haréis el juego de Benevento apagando las luces,
y después de esto celebrareis vuestra cena así. Capítulo II El
Sabbat, Treguenda o Reunión Bruja Aquí sigue la cena, en lo que
debe consistir, y en lo que se dirá y se hará para consagrarlo
a Diana. Tomareis comida y sal, miel y agua, y haréis este conjuro:
¡Te conjuro, OH! Comida Quién alimenta verdaderamente nuestro
cuerpo, y de quien sin ti no podríamos vivir, Tú que antes de
llegar a ser flor, como semilla entraste en la tierra, Dónde se
esconden los más profundos secretos, y entonces cuando el suelo
se remueve asemejando al polvo con su danza con el viento, mientras
con paciencia, revolotean los secretos extraños Y antes, cuando
aun estabas en el oído, como un dorado grano brillante, entonces
las luciérnagas acudieron a lanzar su luz en ti para ayudar en
tu crecimiento, porque sin su ayuda No podrías crecer ni llegar
a ser hermoso; Por lo tanto perteneces a la senda de las brujas
y de las hadas, al igual que las luciérnagas pertenecen al sol...
Reina de las luciérnagas Apresúrate, Ven a mí ahora en veloz carrera,
¡Arría tu caballo al oír ahora mi canto! ¡Arría, OH! arría al
hijo del rey ¡Venga, apurale y tráemelo a mí! ¡El hijo del rey
pronto te libertará! porque tu eres siempre brillante y justa
en el arte, Bajo un cristal te mantendré; y mientras allí, con
lupa estudiaré tus secretos ocultos, Antes de que todos tus brillantes
misterios sea revelados por completo, Si, toda la ciencia maravillosa
y confusa de nuestra vida, de nuestra cruz y de las que están
por venir. Así a todos los misterios conoceré, Si, aún hasta el
del ultimo grano; Y cuando esto por fin yo realmente sepa, ¡Luciérnaga,
libre te dejaré partir! Cuándo los secretos oscuros de la Tierra
sean sabidos por mí, ¡Mi bendición, por fin, te daré! Aquí sigue
el Conjuro de la Sal. Te conjuro , sal, aquí! aquí en mediodía,
Exactamente en el centro de una corriente Tomo mi lugar y veo
el agua alrededor, Igualmente el sol, y no pienso en nada más
Mientras aquí además del agua y el sol; toda mi alma gira en la
verdad a su alrededor; no deseo verdaderamente ningún otro pensamiento,
Anhelo aprender la verdad de las verdades, Ya que he sufrido mucho
tiempo con el deseo de conocer mi futuro y lo que en mi destino
esta por venir, Si lo bueno o malo prevalecerá en él. ¡Agua y
el sol, sed favorables a mí! Aquí sigue el Conjuro de Caín. Te
conjuro, OH! Caín, cuando tú no puedes Tener el descanso y la
paz hasta que seas liberado del sol donde estas prisionero del
arte, mientras debes ir golpeando tus manos y corriendo rápidamente
Te invoco para que me permitas saber mí destino; ¡Y que el mal
cambie su curso para mí! Si me concedes esta gracia, yo lo veré
claro en el agua y en el esplendor del sol; Y tu, OH! Caín, dirás
de palabra todo lo que en mi destino deberá ser. Y si no concedes
mi deseo, ¡Que no puedas tu conocer la paz y la dicha! A continuación
seguirá el Conjuro de Diana. Harás bizcochos o galletas para comer,
con vino, sal, y miel, le darás forma de medialuna o astado, y
los pondrás a hornear, mientras dirás: No cuezo al horno el pan,
ni con ello la sal, Tampoco cocino la miel con el vino; Cuezo
al horno el cuerpo y la sangre y el alma, El alma de la gran Diana,
que no conozca el descanso ni la paz, y sienta el cruel sufrimiento
hasta que otorgue lo qué yo solicito con todo mi deseo, ¡Se lo
pido desde lo más profundo de mi corazón! ¡Y si la gracia es otorgada,
OH! Diana En tu honor celebraré este banquete, Comeré y agotaré
la copa profundamente, Bailaremos y saltaremos desordenadamente,
Y si concedes la gracia que requiero, cuando el baile sea más
desenfrenado, todas las lámparas serán extinguidas y amaremos
libremente Y así esto será hecho: Todos se sentarán a la cena
desnudos, los hombres y las mujeres, y después del banquete, bailarán,
cantarán, harán la música, y gozarán del amor en la oscuridad,
con todas las luces apagadas; ya que será el Espíritu de Diana
quien las extinga, y así bailarán y harán música en su honor.
Y sucedió que Diana, después de que su hija había alcanzado su
misión y agotado su tiempo en la tierra entre los mortales, la
recordó, y le dio el poder que cuando ella había sido invocada...habiendo
hecho alguna buena acción … ella le dio el poder de satisfacer
a los que la habían conjurado otorgándoles el éxito en lo pedido
Para bendecir o maldecir con amigos de poder o enemigos (hacer
el bien o el mal). Para conversar con espíritus. Para encontrar
tesoros escondidos en ruinas antiguas. Para conjurar los espíritus
de los sacerdotes que murieron dejando tesoros ocultos. Para entender
la voz del viento. Para cambiar agua en vino. Para leer en las
cartas. Para saber los secretos de la mano (quiromancia) Para
curar las enfermedades. Para convertir a los feos en hermosos.
Para domesticar bestias silvestres. Y cualquier cosa que pidieran
al espíritu de Aradia, se otorgaría a los que merecieran su favor.
Y así deben ellos invocarla: ¡Así busco a Aradia! ¡Aradia! ¡Aradia!
En la medianoche, en la medianoche entro en un campo, y conmigo
llevo el agua, el vino, y la sal, - llevo el agua, el vino, y
la sal, y mi talismán - mi talismán, mi talismán, y una pequeña
bolsa roja la que alguna vez sostengo en mi mano – el engaño dentro,
el engaño dentro, la venta, con la sal en ello, en ello. Con el
agua y el vino que me bendigo, me bendigo con la devoción para
implorar un favor de Aradia, Aradia. ¡Aradia! ¡Mi Aradia! El Arte
te hizo mi hija, con él que era el más malo de todos los espíritus,
quién desde antaño ha reinado en los infiernos cuando fue expulsado
del cielo, Quién con su hermana te engendró a ti, Pero como tu
madre se arrepintió de su defecto, Y deseó por compañero a un
espíritu quién Debía ser benévolo, ¡Y no malévolo! ¡Aradia, Aradia!
Te Suplico ¡por el amor que ella profesó por ti! ¡Y por el amor
que yo siento también por ti! ¡Te invoco para que me concedas
la gracia que pido! Y si esta gracia es otorgada, manifiéstese
ante mi uno de estos tres signos claramente: El silbido de una
serpiente, La luz de una luciérnaga, ¡El sonido de una rana! Pero
si rehúsas conceder este favor, entonces no conocerás en el futuro
ni paz ni la alegría, Y seas obligada a buscarme en la distancia,
Hasta que vengas, rápido, a otorgarme mi deseo, y entonces podras
regresar de nuevo A tu destino. ¡Que así sea! Capítulo III Cómo
Diana Hizo Las Estrellas Y La Lluvia Diana era el primer ser creado
antes toda creación; en ella estaban todas cosas; lo nuestro estaba
en ella misma, la primera oscuridad, ella se dividió; en la oscuridad
y la luz fue dividida. Lucifer, su hermano y el hijo, ella misma
y su otra mitad, eran la luz. Y cuándo Diana vio que la luz era
tan hermosa, la luz que era su otra mitad, su hermano Lucifer,
ella anheló un deseo magnífico. Deseando para recibir la luz otra
vez su oscuridad, para saborearlo en el más alto éxtasis, y en
la delicia, ella tembló con el deseo. Este deseo era el alba.
Pero Lucifer, la luz, escapada de ella, no cedería a sus deseos;
él era la luz que vuela en las partes más distantes del cielo,
el ratón que vuela antes del gato. Entonces Diana acudió a los
padres del Principio, a las madres, los espíritus que eran antes
del primer espíritu, y lamentándose ante ellos de que ella no
podría prevalecer con Lucifer. Y ellos la elogiaron por su coraje;
ellos le dijeron que para subir, primero debe caer; para llegar
a ser la reina de las diosas ella debe llegar a ser mortal. Y
en los años, con el tiempo, cuando el mundo fue hecho, Diana continuó
en la tierra, como hizo Lucifer, quien había sido expulsado del
cielo, y Diana enseñó la magia y la brujería, de dónde vinieron
brujas y hadas y trasgos, duendes y gnomos - todo lo que se parece
al hombre, pero no es mortal. Y vino así que Diana tomó la forma
de un gato. Su hermano tuvo un gato a quien él amó más allá de
todas las criaturas, y durmió cada noche en su cama, un gato hermoso,
mucho más que cualquier otra criatura, un hada: él no lo sabia.
Diana prevaleció con el gato para cambiar formas con ella; entonces
ella se acostaba con su hermano, y en la oscuridad asumió su propia
forma, y así que por Lucifer llegó a ser la madre de Aradia. Pero
por la mañana él se da cuenta de que ha estado con su hermana,
y que por eso la luz había sido conquistada por la oscuridad,
Lucifer estaba extremadamente enojado; pero Diana, haciendo uso
de la brujería lo encantó con sus engaños y él se rindió a su
amor. Este fue el primer encantamiento; ella tarareó la canción,
era como el zumbido de las abejas, una rueca que hace girar la
vida. Ella hizo girar las vidas de todos los hombres; todas las
cosas giraban en la rueda de Diana. Lucifer giró en la rueda.
No conocían a Diana las brujas y espíritus, las hadas y los elfos
que moraban en el desierto, los trasgos, como su madre; ella se
ocultó en la humildad y era un mortal, pero según su voluntad
ella se elevó otra vez encima de todo. Ella tenía pasión por la
brujería, y se hizo tan poderosa allí, que su grandeza no podía
ser ocultada. Y así vino a pasar una noche, en la reunión de todas
las brujas y hadas, ella declaró que oscurecería los cielos y
la convertiría a todas las estrellas en ratones. Todos los presentes
dijeron: "Si hicieras una cosa tan extraña y maravillosa, reconoceremos
tu poder y serás nuestra reina." Diana salió a la calle; tomó
la vesícula de un buey y una pieza de dinero brujo, que tiene
un borde de un cuchillo - con estas piezas de dinero cortan la
tierra en busca de pistas en las huellas humanas - y ella cortó
la tierra, y surgieron muchos ratones con los que llenó la vesícula,
y sopló en la vesícula hasta que estalló. Y sucedió una gran maravilla,
la tierra que estaba en la vesícula pasó a ser el cielo en lo
alto, y durante tres días hubo una magnifica lluvia; los ratones
se convirtieron en estrellas. Y habiendo hecho el cielo y las
estrellas y la lluvia, Diana se proclamó Reina de las Brujas;
ella era el gato que gobernó a los ratones de las estrellas, el
cielo y la lluvia. Capítulo IV El Encanto De Las Piedras Consagradas
a Diana Encontrar una piedra con un hoyo en ella es un signo especial
del favor de Diana. El que así lo haga la tomará en su mano y
repetirá la siguiente ceremonia - He encontrado una piedra sagrada
en la tierra. ¡OH! Destino, te doy las gracias por tan feliz hallazgo.
También al espíritu que sobre este camino me ha guiado; Y es esto
realmente bueno para mí ¡Mi buena Suerte! Me levanto por la mañana
con el alba más temprana, Y voy a caminar por valles hermosos
y agradables, Por todas las montañas y praderas, Buscando la suerte
mientras sigo adelante vagando, Buscando el dulce olor de la menta
y la verbena, Porque ellas traen la buena en todo. Las guardo
seguras y con cautela en mi pecho, Que nadie las pueda descubrir,
es algo sagrado y secreto, y así les hablo: "OH! Verbena, seas
tu un beneficio y una bendición para esta bruja, OH! Bendice a
el hada que te ofreció a mi" Era Diana quien realmente vino a
mi, Fue por la noche en un sueño, y me dijo: "Si quieres mantener
a la gente malvada lejos de ti, Entonces mantén guardada la verbena
y el lamentar se alejara de ti" ¡Gran Diana! Tu, Reina del Arte
en el cielo y en la tierra, Y en las tierras infernales - si,
Tu con tu arte, protectora de todos los hombres desgraciados,
De ladrones y asesinos, y también de mujeres Quiénes van por una
mala vida, que has conocido Que su naturaleza no era mala, tu,
Diana Has conferido sobre ellos todavía alguna alegría en la vida.
OH! puedo sinceramente en otro tiempo así conjurarte en el que
no tengas paz o felicidad, en el que estés en el más grande de
los sufrimientos en el cual yo requiera la fe más estricta en
ti [Aquí tenemos una vez más la amena a la deidad, al igual que
un esquimal u otro Shaman, que representa la forma primitiva más
grosera de conjurar en la que se amenaza a los espíritus. Una
evidencia de esto también se encuentra entre católicos romanos
groseros. Como cuándo S. Bruno, hace algún años, en un pueblo
de Roma, no escuchó las oraciones de sus partidarios para la lluvia,
ellos atascaron su imagen en el barro del río, la cabeza hacia
abajo. Inmediatamente comenzó a llover, y el santo fue restaurado
con honor a su lugar en la iglesia..] El encuentro de una piedra
redonda, sea esta grande o pequeña, es una buena señal, pero nunca
debe ser regalada, porque el receptor entonces obtendrá la buena
suerte, y algún desastre acontecerá al donador. Al encontrar una
piedra redonda, levanta los ojos al cielo, y tira la piedra tres
veces hacia lo alto (cogiendola cada vez), diciendo: Espíritu
de buen presagio, Quién del arte viene para ayudarme, Por seguro
que tenia gran necesidad de ti. Espíritu del Duende Rojo, Desde
el momento en que vienes para ayudarme en mi necesidad, Rezo para
que no me abandones; Te ruego entres ahora en esta piedra, Así
en mi bolsillo puedo llevarte, Y en cuanto tenga alguna necesidad,
Podré llamarte para que me ayudes, No me abandones ni de noche
ni de día. Si presto dinero a cualquier hombre y no pagara su
deuda cuándo sea debido, yo te invocaré, ¡Y Tu Duende Rojo, harás
que pague su deuda! Y si él se negara obstinadamente, Vaya con
él tu grito "Brie - brie!" Y si él duerme, lo despertaras con
una sacudida, ¡Y le taparas los ojos y lo asustarás! Y lo seguirás
de cerca a todos los sitios donde él vaya. Enséñale con tu incesante
"Brie - brie!" Que sus obligaciones olvidara y estará en apuros
hasta que él pague sus deudas. Y mi deudor al día siguiente traerá
el dinero que me debe o me lo enviará inmediatamente, Entonces
te rezaré a ti: ¡OH! mi Duende Rojo, ven en mi ayuda O si me peleo
con la persona a quien amo, Entonces, espíritu de la buena suerte,
yo rezaré para que vayas A ella mientras duerme y le cojas por
el cabello, ¡Y la traigas por la noche a mi cama! Y por la mañana,
cuando todos los espíritus van A su reposo, antes de que tu regreses
de nuevo a la piedra sagrada la llevaras de nuevo a su hogar,
Y allí la dejaras dormida. ¡Por lo tanto, espíritu! ¡Te suplico
hagas de esta piedra tu hogar! y me obedezcas en todo cuanto te
ordene. Siempre en mi bolsillo estarás, ¡Y tú y yo no nos separaremos
jamás! Capítulo V El Conjuro del Limón y los alfileres Sagrados
a Diana Un limón repleto de alfileres de diferentes colores siempre
trae buena suerte. Si recibes como obsequio un limón lleno de
alfileres de colores diversos, sin ninguno negro entre ellos,
significa que tu vida será perfectamente feliz, próspera y alegre.
Pero si hay algunos alfileres negros entre ellos, puedes disfrutar
de buena suerte y buena salud, pero mezclado con pequeños problemas.
[Sin embargo, para disminuir su influencia, puedes realizar la
ceremonia siguiente, y pronunciar este conjuro.] En el instante
en que llega la medianoche, He escogido un limón en el jardín,
He escogido un limón, y con él Una naranja y una fragante mandarina.
Reúno con cuidado éstos preciosos frutos, Y digo con tranquilidad:
"Tu, quién Reinas en el arte del sol y de la luna ¡Y de las estrellas
-! aquí te llamo Y con el poder te conjuro ¡Para que me concedas
el favor que te suplico! Tres cosas del jardín aquí he reunido:
Un limón, una naranja y una mandarina; los he reunido para que
me traigan la buena suerte. Dos de ellos cojo en mi mano, Y que
me deberá servir para mi destino, ¡La reina de las estrellas!
Entonces haga esa fruta permanece la firma en mi alcance. [Algo
aquí es omitido por la SRA. Supongo que los dos frutos son tirados
sin mirarlos al aire, y si el limón permanece, la ceremonia puede
proseguir. Esto es evidente, ya que el conjuro se confunde con
una dirección de la prosa para cómo actuar] Diciendo esto, mirando
hacia el cielo, encuentro el limón en una mano y una voz me dice:
"Toma muchos alfileres, y con cuidado clavalos en el limón, los
alfileres deben de ser de muchos colores y así tendrás buena suerte,
y si decides regalar el limón a alguien o algún amigo, ponle muchos
alfileres de colores variados. "Pero si deseas que el mal acontezca
a alguien, introdúcele algunos alfileres negros. "Pero para esto
debes pronunciar un conjuro diferente”: Diosa Diana, yo te conjuro
Y en voz alta te llamo, Que no conozcas nunca ni la paz ni la
alegría Hasta que consientas en darme toda tu ayuda. Por lo tanto
mañana al mediodía te esperaré, llevando una copa de vino, Con
esto una lente o un pequeño cristal. Y trece alfileres que pondré
en el encanto; los cuales serán completamente negros, ¡Pero tu,
Diana, tu los convertirás a todos en negros! Invocarás ante mí
a los demonios del infierno; y los mandaras como compañeros del
Sol, Y todo el fuego infernal en sí Esos demonios traerán, y traerán
consigo el poder Al Sol para hacer hervir este rojo vino, Para
que estos alfileres por el calor puedan ser candentes; Y con ellos
yo llenaré el limón aquí, Y a quien le sea dado este limón repleto
de alfileres La paz y la prosperidad no conocerán jamás. Si esta
gracia me concedes ¡DA una señal a mi rezo! Antes de que el tercer
día se desvanezca, Permíteme oír o ver Un viento rugiente, una
es trepidante lluvia, o el rumor del granizo en la llanura; Hasta
que uno de estos tres signos me sea mostrado, La paz, Diana, no
conocerás. Responde a la invocación que te he mandado, o el tormento
no te abandonara ni de día ni de noche Como la naranja es la fruta
del Sol, así es el limón a la Luna o Diana, su color es amarillo.
Sin embargo, el limón especialmente escogido para el encanto debe
de ser siempre verde, porque "se pone con fuerza" y se transforma
en negro. No es muy sabido que la piel de la naranja y la del
limón, presionadas y bien sujetas y combinadas con un adhesivo
puede transformarse en una sustancia dura que se puede moldear
o puede ser usada para muchos propósitos. He dedicado un capítulo
a esto en un trabajo todavía no publicado titulado Cien Artes
Secundarias. Esto fue sugerido a mí por el limón endurecido que
me entregó una bruja para un encanto. Capítulo VI Un Hechizo para
Atraer el Amor Cuándo un mago, un devoto de Diana, uno que venera
la Luna, desea el amor de una mujer, él la puede transformar en
la forma de un perro, cuando ella, olvidándose de que es, y de
todas las que hace, viene inmediatamente a su casa, y allí, toma
otra vez su forma natural y permanece con él. Y cuando es el momento
de regresar a su casa, ella vuelve a transformarse un perro y
una vez en su hogar volverá a ser una chica. Y no recordará nada
de lo que ha sucedido, o solo unos pocos fragmentos insignificantes,
que parecerán como un sueño confuso. Y ella tomará la forma de
un perro porque Diana jamás tiene un perro a su lado. Y este es
el hechizo que al ser repetido por él traería un amor a su hogar.
(El principio se este hechizo es una introducción de la naturaleza
de esta ceremonia) Hoy es viernes, y quiero levantarme muy temprano,
no he sido capaz de dormir en toda noche, he visto una chica muy
hermosa, la hija de un señor rico, y a la que no tengo esperanzas
de seducir. Si ella fuera pobre la podría tentar con dinero; pero
como es rica, no puedo hacerlo así. Por lo tanto tendré que hacer
un conjuro para que Diana me ayude. ¡Diana, hermosa Diana! Si
realmente tu arte es tan bueno como hermoso, Por todo el culto
que te he dado, Y toda la alegría del amor que has conocido, ¡Te
suplico que me ayudes en mi amor! Qué en verdad desciendas y puedas
hacer que si la gracia que busco en ti me es concedida, sea llamada,
por mi invocación, tu hija Aradia, Y envíala hasta la cabecera
de la muchaha, Y déle a esa chica la semejanza de un perro, Y
la haga entonces venir a mí habitación, Y una vez este ella aquí
yo te invocaré de nuevo para que ella pueda recobrar su forma
humana, Tan hermosa como ella era antes, Y puede yo entonces hacer
el amor con ella hasta que Nuestras almas queden completamente
satisfechas de placer. Entonces con la ayuda de la poderosa Reina
de las Hadas Y de su hija, Aradia, Pueda ser ella, otra vez, ser
transformada en un perro, ¡Y luego, una vez más, a la forma humana
como antes! Así sucederá que la chica, en forma perro, volverá
a su casa sin ser vista ni despertar sospechas, para que así suceda
será hecho por Aradia; y la chica pensará que todo ha sido un
sueño, porque así habrá sido encantada por Aradia. Capítulo VII
Para encontrar o comprar algo, o para tener buena suerte en ello
El hombre o la mujer que, cuando deba viajar y quiera verse libre
de cualquier peligro o riesgo de accidente, o para tener buena
suerte al hacer una compra, como, por ejemplo, si un erudito desea
encontrar algún libro o manuscrito antiguo e inédito y a un precio
económico, o si alguien desea comprar algo muy codiciado y o para
encontrar piezas únicas y raras. Este conjuro sirve para la buena
salud, la alegría de corazón, para alejar el mal y vencer la enemistad.
Estas son las palabras que se beben recitar: En un día Martes
y a una hora temprana Yo haré girar la rueda de la buena fortuna
hacia mi, En primer lugar en casa y luego cuando salga, Y con
la ayuda de la hermosa Diosa Diana ¡Invoco a la suerte antes de
salir de esta casa! Primero con tres gotas de aceite elimino toda
mala influencia, y humildemente rezo, OH! Tú, hermosa Diana, aleja
de mí todas las malas energías, y dirigelas a mi peor enemigo
Cuándo la mala suerte salga de mi la arrojaré fuera, en medio
de la calle Si me concedes este favor, OH! Hermosa Diana, la campana
en mi casa alegremente sonará Entonces, contento y alegre Iré
a fuera a pasear, Porque estoy seguro que con tu ayuda Descubriré
antes de retornar Algunos libros finos y antiguos, Y a un precio
moderado. Y encontrarás al hombre, El que posee el libro, Y descenderás
penetrando en su mente haciéndole ver que, esto que estoy buscando
no es un hallazgo Y lo inducirás a que haga todo cuanto requiero.
O si es un manuscrito Escrito en días antiguos, Tú le harás actuar
del mismo modo, Y así me lo ofrecerá a un precio barato. Y así
compraré todo cuanto quiera con la protección de La Gran Diana.
Este conjuro ha sido expuesto, con alguna demora, en respuesta
a una pregunta en la que se requería un hechizo para antes de
salir de casa, para asegurarse que encontraría a la venta algún
libro raro, u otro objeto deseado, a un precio muy moderado. Por
lo tanto la invocación ha sido redactada para aplicarla a hallazgos
literarios; pero los que deseen comprar algo absolutamente en
los mismos términos o condiciones, será igualmente favorable,
solo tienen que variar la petición, conservando la introducción,
en la que la consiste la virtud mágica. Sin embargo, no puedo
resistirme a la convicción, que es más aplicable a, (y tendrá
más éxito), búsquedas de objetos antiguos, material escolar y
objetos de arte. Esto debería ser grabado profundamente en la
memoria de cada bibliógrafo. Debe ser observado con seriedad,
ya que el conjuro obrará de forma contraria a no ser que quien
lo recite lo haga con verdadera fe, y esta no puede ser adquirida
simplemente diciéndose a uno mismo, " creo. " Para adquirir la
fe verdadera en algo se requiere una larga y seria disciplina
mental, así debe de ser, de hecho, no se ha hablado nunca tanto
de una cosa como de la fe y ha sido tan poco entendida. Aquí realmente,
hablo con seriedad, para el hombre que quiere entrenar su fe,
creer en realidad y cultivar o desarrollar su voluntad, trabajar
en un mundo de común acuerdo considerando los milagros como una
realidad. Un tiempo vendrá cuando este principio formará no sólo
la base de toda la educación, si no también la de toda cultura
moral y social. Todo esto lo expongo en un trabajo que he publicado
titulado ¿" Tiene Fuerza de Voluntad? O como Desarrollar cualquier
otra Facultad de la Mente de forma habitual, " *c. Londres: Jorge
Redway. El lector, sin embargo, quien declara tener una fe absoluta
en las brujas, puede aplicar este escrito a diario, antes de dirigirse
a hacer cualquier clase de adquisición en tiendas y establecimientos
comerciales, al ir en busca de objetos perdidos, o, de hecho,
para la búsqueda de cualquier clase de objeto. Si se inclina a
la belleza en la forma femenina, obtendrá buena suerte; si es
un hombre de negocios, los negocios serán suyos. El botánico que
lo pronuncie antes de adentrarse en un bosque probablemente descubrirá
alguna planta nueva, y el astrónomo en la noche puede estar casi
seguro de descubrir un nuevo planeta, o al menos un asteroide.
Este conjuro debería ser recitado antes de ir a las carreras,
visitar a amigos, lugares de entretenimiento, comprar o vender,
hacer discursos, y sobre todo antes salir de la cacería o siempre
que se tenga que salir de noche, ya que Diana es la diosa de la
persecución y de la noche. Pero……….. El infortunio recaiga sobre
el que lo tome a broma El capítulo VIII Para Tener un Vino Bueno
o un Vino muy Bueno con la ayuda de Diana Quien desee tener un
buen vino fino y añejo, debe tomar un cuerno lleno de vino y dirigirse
a sus viñedos, allí donde crecen las cepas y entonces beber del
cuerno diciendo: Bebo, mas no es vino lo que bebo, Bebo la sangre
de Diana, Lo que antes era vino ahora se ha transformado en su
sangre, Y derramándolo sobre mis viñedos en crecimiento, me dará
como recompensa buenos vinos, Aunque es tenga que ocuparme de
la vendimia, No debo preocuparme por su cuidado, pues podría suceder
que la uva madurase en la luna menguante, Entonces todo el vino
se estropearía, pero Si al beber de este cuerno yo bebo la sangre
- La sangre de la Gran Diana - por su ayuda - beso la mano a la
luna nueva, y rezo a la Reina para que ella proteja mis uvas,
desde el instante en que nace el primer brote hasta que sea una
uva madura y perfecta, Y más adelante en la vendimia y al final
hasta que el vino sea hecho haga – y será bueno! Y así podré tener
éxito y conseguir un gran beneficio de él cuando por fin sea vendido,
Acuda la buena fortuna a mis viñedos, ¡Y a toda mi tierra, por
siempre así será! Pero si mis vides padecen de algún mal horrible,
Tomaré mi cuerno, y valientemente soplaré el vino en la bóveda
de la medianoche, y haré tal estruendo, un terrible y tremendo
sonido Que tu, bondadosa Diana, aunque lejos, por muy lejos que
puedas estar, oirás mi llamada, Y abriendo la puerta o la ancha
ventana, te precipitaras sobre el viento veloz, Y hallándome me
salvarás - eso es, salvaras a mis vides, me ahorrarás una angustia
horrible; pues si perdiera mis vides seria mi ruina, pero con
tu ayuda, Diana, yo me salvaré. Esta es una invocación tradicional
muy interesante, y probablemente muy antigua de una gran evidencia
intrínseca muy llamativa. Ya que ello en primer lugar es dedicado
a un tema que ha recibido poca atención - la conexión de Diana
como la luna con Bacchus, aunque en el Dizionario Storico Mitológico
magnífico, por Pozzoli y otros, expresamente es afirmado que en
Grecia su adoración fue asociada a la de Bacchus, de Esculapius
y de Apolo. El puente de conexión es el cuerno. En una medalla
de Alexander Severus, Diana de Ephesus lleva el cuerno de la abundancia.
Esto es el cuerno o el cuerno de la luna nueva, sagrado a Diana.
Según Callimachus, el mismo Apolo construyó un altar que consistía
enteramente en cuernos a Diana. La conexión del cuerno con el
vino es obvia. Era usual entre los ancianos Eslavos, que el sacerdote
de Svantevit, el dios del Sol, mirara si el cuerno que el ídolo
sostenía en la mano estaba lleno de vino, para así profetizar
una buena cosecha en el siguiente año. Si estaba lleno seria así;
si no, él llenaba el cuerno, bebía de su contenido, y reemplazaba
en la mano del ídolo y predecía que todo iría eventualmente bien.
El lector puede apreciar que esta ceremonia es extrañamente similar
a la de la invocación italiana, la única diferencia es que en
una es al Sol, y en la otra es a la Luna a quien se invoca para
asegurar una buena cosecha. En las Leyendas de Florencia hay una
de la Vía del Corno, en que el héroe, cayendo en un tonel de vino,
es salvado de ahogarse naciendo sonar un cuerno con una fuerza
tremenda. El sonido, que llega a una distancia increíble, aún
a tierras desconocidas, hacia apresurar a todos como si estuvieran
encantados para salvarle. En este conjuro, Diana, en las profundidades
de cielo, es representada como precipitándose en el sonido del
cuerno, y saltando por puertas o ventanas para salvar la vendimia
de quien lo sopla. Hay una cierta afinidad singular en estas historias.
En el cuento de la Vía del Corno, el héroe es salvado por el Duende
Rojo Goodfellow, que le da un cuerno, y es el mismo espíritu que
aparece en el conjuro de la Piedra Redonda, que es consagrada
a Diana. Esto es porque el espíritu es nocturno, y el asistente
de Diana - Titania Besar la mano a la luna nueva es una ceremonia
desconocida y muy antigua, este rito, aún en su tiempo, fue considerado
como pagano y prohibido – siempre se ha considerado anticuado
y pasado de moda - como cuando él declaró (XXXI, 26, 27), " Si
contemplara la luna caminando en su resplandor ... y mi corazón
ha sido en secreto atraído o mi boca ha besado mi mano ... esto
también era una motivo para ser castigado por el Juez, ya que
supuestamente, supondría haber negado a Dios. " De esto debe ser
deducido que el rito no contemplaba que Dios hizo la luna y todas
las demás cosas, o sea que tomó a la luna como una deidad independiente.
En cualquier caso, es curioso ver como los viejos ritos prohibidos
todavía viven, y tan heréticos como lo fueron. Es evidente que
tal como ha llegado a mí la tradición, esta, omite una parte de
la ceremonia, la cual puede ser substituida por cualquier autoridad
clásica en la materia. Cuándo el campesino realiza este rito,
no debe actuar como hizo una vez cierto africano, criado de un
amigo mío, que cada mañana debía salir y verter una libación de
ron sobre un fetiche y lo que hacia era verterlo en su propia
garganta. El campesino debe rociar también las vides, así como
los granjeros de Devonshire que observando todas las ceremonias
de la Navidad, rocían, también de un cuerno, sus manzanos El capítulo
IX Tana y Endamone, o Diana y Endymion "Ahora es fantástico que
Endymion, morador del Olimpo, de dónde fue expulsado a exigencias
del respeto a Juno, fue desterrado durante treinta años a la tierra.
Y siéndole permitido durante este tiempo dormir este en una cueva
del Monte Latmos, Diana, fascinada por su belleza lo visitó cada
noche hasta que ella tuvo con él cincuenta hijas y un hijo. Y
después de esto Endymion fue recordado en el Olimpo." -Diz. Stor.
Mitol A la siguiente leyenda y escritos les fueron dados el nombre
o título de TANA. Este era el antiguo nombre Etrusco de Diana,
que sigue siendo conservado en la Roma Toscana. En más de un trabajo
italiano y francés he encontrado algún relato de cómo una bruja
encantó a una chica para acostarse con un amante, pero esto es
la única explicación de la ceremonia entera conocida por mí. Tana
era una hermosa diosa, ella se enamoró de un maravilloso y hermoso
joven llamado Endamone; pero en su amor se cruzó una bruja que
era su rival, aunque Endamone no le prestaba ninguna atención.
Pero la bruja estaba decidida a conseguirlo, fuera como fuera,
y con esta intención convenció al criado de Endamone para que
le permitiera acceder una noche a su habitación. Y cuando estuvo
allí, asumió el aspecto de Tana, la que él amaba, para que él
estuviera encantado en recibirla, tal como pensaba, y le dio la
bienvenida con un apasionado abrazo. Más esto le favoreció en
su poder, ya que ello le permitió conseguir un mechón de su cabello
con el que podría realizar un conjuro mágico. Entonces ella fue
a su casa, tomó un trozo del intestino de una oveja, formado una
bolsa con él, e introdujo en ella el mechón de cabello que había
tomado de Endamone junto con una cinta roja y una negra, atadas
juntas, una pluma, pimienta y sal, y entonces cantó una canción.
Estas son las palabras, del antiguo conjuro. Esta bolsa para Endamon
tejí, Es mi venganza de amor, Del amor profundo que tuve por él,
Lo que yo haga , no regrese a mi, Más quede grabado en lo más
sagrado de Tana, ¡Y así Tana nunca será tuya! cada noche en la
angustia ¡Por mí oprimido estarás! día a día, hora a hora, Haré
que sientas el poder de la bruja; Con pasión serás atormentado,
Aún con placer no serás contentado; Envuelta en un falso sueño
estará, sabiendo que amada es por ti, como muerta, pero jamás
morirá, Sin poder pronunciar una palabra, Su voz por ti no será
oída; Atormentado por la angustia del Amor, ¡No habrá alivio para
ti! No podrá ser roto este poderoso hechizo, Y de este sueño jamás
despertará; Poco a poco te irás consumiendo, Como las velas colocadas
en una esquina. Poco a poco los sentimientos mueren, aún reviven
alguna vez pero la mentira los tortura, Fuerte es el deseo, mas,
débil se torna, Sin poder moverse o hablar, Con todo el amor que
sentía por ti, Tu sentimiento atormentado es, De todo el amor
que sentí antes lo transformo en un sentimiento que se quema en
el odio, Para siempre te doblegarás en el tormento, y me sentiré
vengada y contenta. Pero Tana, que era MUCHO MAS poderosa que
la bruja, aunque no podía romper el hechizo por el que le obligaba
a dormir, tomó de él todo su dolor (supo de él en sueños), y abrazándolo,
ella cantó este contra hechizo. ¡Endamone, Endamone, Endamone!
Por el amor que siento por ti, y que sentiré hasta mi muerte,
Tres cruces en la cama hago, Y luego tres castañas de caballo
salvaje tomo, En esta cama las herramientas escondo, Y luego abro
la amplia ventana, para que la luna llena puede lanzar su luz
brillante y alegre sobre el amor, Y entonces le rezo allá en lo
alto para que conceda a nuestro amor un éxtasis salvaje, Y lance
su fuego en nuestros corazones, para que nunca puedan separarse;
¡Y una cosa más quiero pedirte! Si de mi enamorado está, Y en
mi ayuda su amor ha dedicado, A su llamada acudiré veloz. Así
que vino a pasar que la diosa justa hizo el amor con Endamone
como si ellos hubieran estado despiertos (pero comunicándose en
sueños). Y desde este día, quien quiera hacer el amor con alguien
en sueños, debería adoptar el recurso de la hermosa Tana, y si
así lo hace obtentra el éxito. Esta leyenda, coincidiendo en muchos
detalles con el mito clásico, se entremezcla extrañamente con
prácticas de brujería, pero aún éstos, si se investigaran, se
demostraría que son tan antiguos como el resto del texto. Así
el intestino de oveja - usado en vez de la bolsa roja de tela
o lana que se emplea en la magia benéfica - la cinta roja y negra,
que mezcla los hilos de la alegría y el infortunio, la pluma,
la pimienta y la sal, se emplean en muchos otros conjuros, pero
siempre traen el mal y causan sufrimiento. Yo nunca lo he visto,
pero es verdad, que Keats en su exquisito poema de Endymion se
aparta completamente del espíritu y significado del mito antiguo,
mientras que en el malvado encanto de la bruja lo desarrolla minuciosamente.
El concepto es que un hermoso joven es besado por la Diosa Diana,
de castidad reputada, en sus sueños. En la mitología antigua esto
significa que, al principio, de la oscuridad y la luz, o del día
y la noche nacen las cincuenta y una (ahora cincuenta y dos) semanas
del año. O sea, Diana, la noche, y Apolo, el sol, o la luz en
otra forma. Esto es expresado como el trato sexual durante el
sueño, que, cuando ocurre en la vida real, generalmente tiene
para el agente activo alguien quien, sin ser absolutamente modesto,
desea conservar las apariencias. El carácter establecido de Diana
para el Iniciado (por lo cual ella fue insultada amargamente por
los Padres de la Iglesia) era el de un hipócrita hermoso que persiguió
aventuras amorosas en el secreto silencioso. "Así como Endymion
se pone con la Luna, igual hizo Hippolytus y Verbio." Pero hay
una idea delicadamente extraña, exquisitamente y sutil en la concepción
del aparentemente casto "limpia, luna fría" lanzar su luz viva
por la cautela en los recreos escondidos de la oscuridad y la
actuación en los misterios ocultos del amor y los sueños. Así
que Byron la tomó como original, pensó que el sol no aparece en
la mayoría los ritos prohibidos de los seguidores de la luna,
y esto se acentúa en el poema italiano de la bruja. En él la luna
se invoca claramente para la protección de un amor extraño y secreto,
y cuando la deidad es invocada especialmente por tal de hacer
el amor. La invocación dice que se abre la ventana, que la luna
brilla espléndidamente en la cama, como nuestro amor es brillante
y hermoso...y rezo para que ella nos dé un magnífico éxtasis.
El temblor, la misteriosa y hermosa luz de la luna, que parece
lanzar un espíritu inteligente o la emoción sobre la Naturaleza
silenciosa, y el débil despertar de sombras que se alzan en pensamientos
y alientan a cada árbol y roca para asumir la apariencia de una
forma viva, pero los que, brillando y respirando, todavía duermen
en un sueño, no podría escapar a los griegos, y ellos lo expresaron
como Diana que abraza a Endymion. Pero como la noche es el tiempo
sagrado al secreto, y como la verdadera Diana de los Misterios
era la Reina de la Noche, quien llevó la luna creciente, y la
amante de todas las cosas ocultas, incluyendo "los pecados secretos
de las dulces e iniquidades amatorias," allí fue conectado a este
mito MUCHO MAS de lo que el ojo ve. Y solamente en el sentido
a que Diana, como se creía, era la Reina de las brujas y de la
Noche, o la Venus-Astarte nocturna, hasta ahora el amor por dormir
con Endymion debe ser entendido como sensual, sagrado y alegórico.
Y esto es completamente en este sentido como las brujas en Italia,
quienes pueden reclamar con algún derecho de ser sus verdaderas
herederas, han conservado y han entendido el mito. ¡Esto es una
realización de amor prohibido o secreto, con la atracción de la
débil y hermosa luz de la luna, con el encanto de hadas y espíritus
de lo sobrenatural - un romance combinado de una forma extraña
- el hechizo de la Noche! "Hay un peligroso silencio en esa hora
Una calma que sale de la habitación para el alma llenar Para abrirse
a si misma, sin el poder de llamar a su entero autocontrol; luz
de plata que santifica árbol y flor, belleza cubierta y suavidad
profunda superior, alienta también al corazón, y derrama sobre
él una languidez amorosa y que no repose." Este es el significado
del mito de Diana y Endymion. El proceder divino o estético (que
para los griegos era lo mismo) la pasion, el secreto, y lo prohibido.
El encanto de las aguas robadas que son dulces, intensificado
a la poesía. Y es notable que haya sido conservado tan extrañamente
por la tradición italiana. Capítulo X Madona Diana Erase una vez,
en un tiempo muy lejano, en el Condado de Cettardo, una muchacha
de una belleza asombrosa, que fue prometida a un joven tan hermoso
como ella misma; pero aunque de buena cuna y bien criados, la
suerte o la desgracia de la guerra y el destino los habían hecho
a ambos extremadamente pobres. Si algún defecto tenia ella, este
era su gran orgullo, por lo que no consentía en casarse si no
era como ella deseaba, con un gran lujo de detalles, buenas ropas,
una gran fiesta y muchas damas de honor. Y esto llegó a ser para
la hermosa Rorasa, pues ese era su nombre, tal objeto de deseo,
que su cabeza medio enloqueció, y las otras chicas que la conocían,
por no decir de los muchos hombres a quien ella había rechazado,
la ridiculizaban amargamente, preguntándole cuando se celebraría
la lujosa boda, junto con muchas otras burlas, debido a eso, en
un momento de locura, fue a la cima de una torre muy alta, y de
se lanzó al vacío; y cayó por un barranco terrible que había debajo.
Más no se causó ningún mal, ya que mientras caía se le apareció
una hermosa mujer, no perteneciente al mundo mortal, y tomándola
de la mano la transportó por el aire a un lugar seguro. Toda la
gente alrededor que vio o se enteró de esta proeza gritó, "Milagro,
Milagro" e hicieron una magnífica fiesta, y fueron a persuadir
Rorasa que ella había sido salvada por la Madona. Pero la dama
que la había salvado, acudió a ella secretamente y le dijo, "Si
tienes cualquier deseo, sigue el Evangelio de Diana, o lo que
se llama el Evangelio de las Brujas, que venera la luna." "Si
tu adoras a la Luna, entonces lo que tu desees obtendrás" Entonces
la hermosa chica salió sola por la noche y fue al campo, y arrodillada
en una piedra de una ruina vieja, ella veneró a la luna y a Diana
así invocó: ¡Diana, hermosa Diana! Tu que me salvaste de una muerte
espantosa cuándo yo caía por el barranco oscuro Rezo para que
me concedas otro favor. Dame una boda gloriosa, repleta de muchas
cosas hermosas y grandiosas y muchas madrinas; Y si este favor
me concedes, ¡En verdad que del Evangelio de las Brujas seré!
Cuándo Rorasa se despertó por la mañana, ella se encontraba en
otra casa, dónde todo era mucho mas bonito, y una hermosa doncella
la dirigió a otra habitación, donde fue vestida con un lujoso
vestido de bodas de seda blanca y diamantes, era su traje de novia
de verdad. Entonces aparecieron diez señoritas, todas espléndidamente
vestidas, y con ellas muchas personas distinguidas con las que
ella fue a la iglesia en su carruaje. Y todas las calles se llenaron
de música y de gente que llevaba flores. Entonces ella encuentra
al novio y se casa conforme a los deseos de su corazón, diez veces
más grandemente de lo que había soñado jamás. Después de la ceremonia,
tuvo lugar allí un banquete en el que toda la nobleza de Cettardo
estaba presente, y, además, el pueblo entero, ricos y pobres,
fueron invitados. Cuándo finalizó la boda, las madrinas le hicieron
cada una un regalo magnífico – una le dio diamantes, otra un pergamino
en oro, después pidieron permiso para ir a la sacristía y allí
tranquilos durante unas horas, hasta que el sacerdote mandó a
su monaguillo a preguntar si necesitaban algo. Pero lo que más
asombró a la juventud fue al contemplar las diez imágenes talladas
en madera y terracota junto a Diana de pie sobre la luna, enormemente
adornada y de un valor inmenso, con la semejanza de las diez damas
de honor. Por lo tanto el sacerdote puso estas imágenes en la
iglesia, que es la más antigua de Cettardo, y por eso ahora en
muchas iglesias se puede ver a la Madona y la Luna, pero es Diana.
El nombre Rorasa parece provenir del latino ros rocío, rorare,
para rociar, rorulenta, roció - de hecho, la diosa del rocío.
Su gran caída para ser levantada por Diana sugiere la caída de
rocío por la noche, y su transformación en el vapor bajo la influencia
de la luna. Es posible que este sea un cuento mítico, latino muy
antiguo. La seda y los diamantes blancos indican el rocío. Capítulo
XI La Casa Del Viento La historia siguiente no pertenece al Evangelio
de las Brujas, pero la agrego como confirmación del hecho que
el culto a Diana existió durante mucho tiempo junto con la Cristiandad.
El título que figura en la original la Sra., que fue escrito por
Magdalena, después de haberlo oído de un hombre que era nativo
de Volterra, es La Peregrina de la Casa del Viento. Puede agregarse
que, tal como se relata en el cuento, la casa en cuestión todavía
sigue en pie. Hay una casa de campesinos en la subida a Volterra,
que se llama la Casa del Viento. Cerca de allí hubo una vez un
pequeño palacio, en donde vivió un matrimonio con su hijo, una
niña a la que ellos adoraban. Si a la pequeña le ocurría cualquier
cosa, aunque solo fuera un simple dolor de cabeza, se preocupaban
y sufrían temiendo lo peor. Poco a poco la niña fue haciéndose
mayor y todo lo que pensaba su madre, que era muy devota, era
que la jovencita tenía que ser monja. Pero a la muchacha no le
gustó esto, y le dijo a su madre que lo que quería era casarse
como hacían las demás chicas. Un día, cuando miraba por su ventana,
vio a los pájaros revoloteando y trinando en las vides y entre
los árboles muy alegremente, y entonces le dijo a su madre que
algún día desearía tener una familia de pajarillos propios revoloteando
alrededor de su alegre nido. La madre estaba tan enojada que le
dio un bofetón. La joven lloró, pero le contesto a su madre vivamente
que si la golpeaba y la maltrataba, pronto encontraría la manera,
con toda seguridad, de escaparse y casarse porque ella no tenía
la más mínima idea de ser monja. Al oír esto la madre se asusto
seriamente, ya que ella conocía perfectamente el temperamento
de su hija, temió que la muchacha no tuviera ya un amante y el
escándalo que eso significaría; y los chismorreos que habría de
ello por todas partes, entonces pensó en una señora mayor, de
buena familia pero autoritaria, famosa por su inteligencia para
enseñar y por su poder de persuasión y pensó “ Esta será la persona
justa para inducir a mi hija a ser piadosa, llenará su cabeza
de devoción y hará de ella una monja.” Así que llamó a esta hábil
persona que designó inmediatamente como institutriz y asistente
constante de la señorita, quien, en vez de pelearse con su guarda,
se hizo fiel a ella. Sin embargo, no todo en este mundo va exactamente
como nosotros querríamos, y nadie sabe qué pez o cangrejo puede
esconderse bajo una piedra en el río. Por lo que aconteció que
la institutriz no era católica en absoluto, como en su momento
parecía, y no fastidió a su alumna con ninguna amenaza de una
vida de monja ni siquiera con la aprobación de ello. Y sucedió
que la joven, que tenia el hábito de mentir, se despertó en una
noche de luna llena para oír como los ruiseñores cantaban y oyó
a su institutriz en la habitación de al lado, y como que la puerta
estaba abierta, entró y la vio a fuera en un magnifico balcón.
A la siguiente noche sucedió lo mismo, y elevándose muy suavemente
sin ser vista, contempló a la dama que rezaba arrodillada a la
luz de la luna llena, lo que le pareció una conducta muy singular,
y tanto más por el hecho de que las palabras que pronunciaba la
dama arrodillada no podían ser entendidas de la mas mínima manera
y que seguramente no formaban parte de ningún acto relacionado
con la iglesia. Y habiendo pensado mucho sobre tal extrañeza,
por fin, con tímidas excusas, le pregunto a su institutriz sobre
lo que había visto. Entonces esta, después de reflexionar durante
unos momentos, y comprometiéndola a guardar secreto a vida o muerte,
le dijo que era una cuestión de gran peligro y le hablo de la
siguiente manera: "Yo, como tu, cuando era joven fui instruida
por los sacerdotes para adorar a un dios invisible. ¿Pero una
anciana con quien tenía mucha confianza me dijo una vez “por qué
has de venerar a un dios al que no puedes ver cuando ahí tienes
a la luna con su esplendor bien visible? Venérala e invoca a Diana,
la Diosa de la Luna y ella te concederá tus deseos” Esto es lo
que debes hacer, obedecer el Evangelio de las Brujas y de Diana
que es la Reina de las Hadas y de la Luna”. La Joven siendo convencida,
fue convertida al culto de Diana y la Luna, y rezó con todo su
corazón para encontrar un amante (aprendió el conjuro de la diosa),
pronto fue recompensada con la atención y la devoción de un valiente
y rico caballero, verdaderamente era el pretendiente que cualquiera
podría desear. Pero la madre, que fue poseída mucho más por su
carácter vengativo y su vanidad que por la felicidad de su hija,
enfureció de tal manera con este acontecimiento que cuando el
caballero se presentó a ella, le despidió diciéndole que su hija
estaba destinada a ser monja y una monja debía ser o de lo contrario
debía morir. Entonces la joven fue encerrada en una celda de la
torre sin ni siquiera la compañía de su institutriz, y sufrió
duramente un gran dolor, teniendo que dormir en el suelo y pasar
hambre y sabiendo que su madre tenía su destino en sus manos.
Entonces, en medio de esta horrible necesidad, rezó a Diana para
que la libertara; cuando de pronto ella encuentra la puerta de
la prisión abierta y escapa fácilmente. Entonces consiguió un
vestido de peregrino y viajó por todas partes, enseñando y predicando
la religión de los antiguos tiempos, la religión de Diana, la
Reina de las Hadas y de la Luna, la diosa del pobre y del oprimido.
Y la fama de su sabiduría y su belleza fue conocida en toda la
tierra, y la gente la veneraba, llamándola La Bella Peregrina.
Por FIN su madre, al saber de ella, y llena de un odio como jamás
lo había estado y después de muchos problemas consiguió que la
detuvieran y la encarcelaran. Y entonces con muy mal genio le
preguntó si consentiría en ser monja; a lo que la joven contestó
que ya no era posible, porque ella había dejado la Iglesia Católica
y se había convertido en devota de Diana y de la Luna. Y viendo
la madre que había perdido a su hija, la denunció a los sacerdotes
para que la atormentaran y le dieran muerte como hacían con todos
los que abandonaban su religión. Pero la gente no estaba contenta
con esto, porque ellos adoraron su belleza y su bondad, y había
muy pocos que no hubieran gozado de su caridad. Con la ayuda de
su amante ella obtuvo como ultima gracia, que la noche antes de
ser torturada y ejecutada pudiera salir con un guardia al jardín
del palacio a rezar. Esto es lo que ella hizo, apoyada en la puerta
de la casa rezó a la luz de la luna llena a Diana, para poder
ser liberada de la horrible persecución a la que había sido sometida
ya que hasta sus propios padres la habían entregado a una muerte
segura. Sus padres y los sacerdotes y todos aquellos que buscaron
su muerte estaban en el palacio atentos por el temor a que ella
pudiera escaparse. Cuándo de pronto, en respuesta a su oración
se desencadeno una terrible tempestad, un viento agobiante, una
tormenta tal que ningún hombre había visto jamás que derribó el
palacio con todos los que estaban dentro, no quedó piedra sobre
piedra ni tampoco ningún alma viva de todos los que allí se encontraban.
Los Dioses habían respondido a su oración. La joven escapo felizmente
con su amante, se casó con él y la casa de campesinos donde vivió
es llamada todavía la Casa del Viento. Esta es exactamente la
leyenda tal y como yo la recibí, pero admito que he comprimido
un tanto el texto original, que se compone de veinte páginas,
y que, en cuanto al acolchado innecesario, indica una capacidad
por parte del narrador para escribir una novela de moda, moderna
y mediana, aún un segundo francés valora que dice mucho. Es cierto
que en él no detallo las descripciones del paisaje, de los cielos,
de los árboles, ni de las nubes - que podría corresponder con
el de Volterra – mas es prolongado de manera que representa un
regalo para él. Sin embargo, su propia narrativa es extrañamente
original y vigorosa, como lo es tal reliquia del heathenism clásico
puro, y de la sobre vivencia de la fe en la mitología antigua,
cuando todo el Helenismo usado reflejado del Aesthetes no se puede
igualar. Que un culto sobre la creencia en divinidades clásicas
haya sobrevivido hasta nuestros días en la tierra del Papado,
es un hecho mucho más curioso que si un Mamut vivo hubiera sido
descubierto en cualquier rincón de la tierra, porque lo anterior
es un fenómeno humano. Estoy seguro que llegará el día, y quizás
no este tan lejano, cuando el mundo de eruditos se asombrará al
considerar, aunque tarde, que un periodo inmenso de la antigua
tradición sobrevivió en la Italia Septentrional, y cuán indiferente
el culto lo consideraba; y es cierto que solo un hombre, un extranjero,
se ocupó seriamente de recopilarlo y conservarlo. Probablemente
existían muchos episodios conmovedores entre los mártires paganos
a los que forzaron a abandonar a sus queridos Dioses, tales como
Diana, Venus, las Gracias, y otros, que eran venerados por la
belleza, al igual que existían entre los cristianos que fueron
lanzados a los leones. Ya que el pagano amó a sus dioses con una
compasión humana personal, sin el misticismo o el miedo, como
si ellos hubieran sido parientes consanguíneos; y había muchos
entre ellos que creyeron realmente que tal era el caso cuando
alguna doncella que dado algún paso en falso y salió de él atribuyéndolo
todo a algún dios, fauno, o sátiro; lo que resultaba muy conmovedor.
Hay mucho por decir sobre el tema así como también contra los
idólatras o devotos de imágenes, tal como oí una vez definirlo
a una niña. Capítulo XII Tana La Diosa de Luna La siguiente historia,
que apareció originalmente en las Leyendas de Florencia, relatada
a mí por la gente, no pertenece propiamente al Evangelio de las
Brujas, aunque no es estrictamente conforme a ello; no podía ser
omitido ya que se trata del mismo sujeto. En la que Diana aparece
simplemente como la diosa lunar de la castidad, no como una bruja.
Me lo entregaron como Fana pero mi informador me dijo que bien
podía ser Tana; aunque no estaba seguro. Ya que Tana aparece en
otra historia, y el sujeto es ciertamente Diana, apenas puede
haber una duda sobre esto. Tana era una chica muy hermosa, pero
extremadamente pobre, tan modesta y pura como hermosa y humilde.
Ella fue de un lado a otro, trabajando y cultivando la tierra
en la granja y llevando una vida honesta. Había un campesino joven,
un muchacho muy feo, bestial, y bruto, que estaba profundamente
enamorado de ella, pero ella, no siendo el joven de su agrado,
rechazaba todas sus insinuaciones. Pero una noche, cuando ella
regresaba sola de la finca donde trabajaba a su hogar, el joven
que se había escondido en un matorral, saltó sobre ella gritando,
"No puedes escapar, ahora serás mía” Al ver que nadie la podía
ayudar, solo la luna llena contemplándola desde el cielo, Tana
desesperada se arrodilla y llorando dice: "No tengo a nadie en
la tierra quien me defienda, solo tu me ves en este aprieto; ¡Por
lo tanto te invoco a ti, OH! Luna Con tu arte tan hermosa y brillante
Dirigiendo tu esplendor sobre toda la humanidad; Te invoco para
que ilumines la mente de este pobre rufián, que hacerme el mal
quiere aquí, o aún algo peor. Lanza tu luz en su alma, Que él
me permita estar en paz, y pueda regresar en tu luz a mi hogar"
Cuándo ella hubo pronunciado estas palabras, apareció ante ella
una forma brillante y oscura, que dijo: "Alzate y regresa a tu
casa Eres merecedora de esta gracia; Nadie te molestará más, ¡La
más pura de toda la tierra! Vete como la Diosa que eres, La Diosa
de la Luna, La Reina de todas las brujas" Así sucedió como Tana
se convirtió en la Diosa de la Luna. Aunque la esencia sea tratada
de un modo diferente, es un poema de pura melodía, y al igual
que en el de Wordsworth "La beata oscura y el malvado violador."
En ambos Tana y la anciana dama son sorprendidas y amenazadas;
ambas invocan a un poder superior: "Fría e impasible luna sobre
su cabeza, Así sobre sus rodillas reza la beata; El joven salteador
oyó lo que ella había dicho, Y su helado frío se dirige a lo lejos."
El centro dramático es el mismo en ambos. La versión inglesa transforma
con sobriedad un abeto incurable de fiebres palúdicas infligidas
a un avaro y joven campesino; la poetisa-bruja italiana, en un
sentido más suave, o con más compasión por la heroína, deja al
bruto de lado sin la más mínima mención, y diviniza a la doncella,
identificándola con la Luna. El antiguo es más práctico y probable,
éste es más poético. Vale la pena comentar, a pesar de la digresión,
que hay una inmensa mayoría de gente que puede percibir, sentir
y valorar la poesía en meras palabras o formas – es decir, objetivamente
- y apenas darse cuenta cuando se presenta subjetivamente como
un pensamiento, pero no cuando se presenta como una clase de verso
o forma regular. Un experimento curioso que merece ser estudiado
es tomar cualquier pasaje de algún poeta famoso; escribirlo en
pura i sencilla prosa, prestando atención a su verdadero significado,
y si aún así le emociona como la poesía, es de primera clase.
Pero si ha perdido absolutamente su encanto, es de segunda clase
o inferior; el mejor no puede ser compuesto por meras palabras
tintadas de asociaciones, debe ser con imaginación y sentimiento.
No es tal la diferencia con el sujeto como se podría imaginar.
Leyendo su significado subjetivamente, me sorprendo a menudo por
el hecho de que en estas tradiciones Brujas que he reunido hay
una imaginativa y maravillosa poesía, que sobresale de los distantes
esfuerzos de muchos poetas modernos, y que sólo requiere la ayuda
de alguien hábil en palabras para asumir el más alto grado. Una
prueba de lo que he afirmado puede ser encontrada en el hecho
de que, en tales poemas famosos como el de el Encuentro de la
Lira, por James Russell Lowell, y sobre la invención de la Flauta
de Pan, por la Sra. Browning, lo que formó la parte más exquisita
y refinada de los mitos originales es omitido por ambos autores,
simplemente porque lo perdieron o no lo percibieron. Ya que en
el antiguo nadie nos dice que esto era la respiración del dios
Aire (que era el alma inspiradora de la música antigua, y la Bellaria
de la mitología moderna de las brujas) sobre un filamento seco
de tortuga, que sugirió a Hermes la fabricación de un instrumento
con el que hizo la música de las esferas e indicó el curso de
los planetas. En cuanto a la Sra. Browning, ella abandona totalmente
a Syrinx, es decir, la voz de la ninfa que permanece tranquila
en el tubo que había sido su cuerpo. Ahora en mi mente, la antigua
narrativa de la prosa de estos mitos es mucho más profunda, poética
y ágil, y mucho mas inspirada en la belleza y romance, que son
las versiones rimadas y bien moderadas pero muy imperfectas dadas
por nuestros poetas. Y de hecho, tal necesidad de la inteligencia
o la percepción puede ser encontrada en todos los poemas clásicos,
no sólo de Keats, pero si en casi cada uno de los poetas de la
época que trataron con elementos griegos. Esta magnífica inspiración
le es permitida a pintores y poetas, pero cuando toman un subjetivo,
especialmente una profunda tradición, y no perciben su estilo,
simplemente nos dan algo muy bonito, pero carente del significado
aunque han hecho su trabajo de la mejor manera que han podido,
o así debe de haber sido. Este defecto no ocurre en el italiano
ni en las versiones de las brujas de Toscana de las fábulas antiguas;
al contrario, ellos aprecian agudamente, e incluso ensanchan,
el espíritu antiguo. A menudo he tenido la ocasión de observar
que no era imposible que en algunos casos la tradición popular,
hasta esto ahora existe, ha sido preservada más completa y exactamente
que en los relatos que encontramos de cualquier escritor latino.
A propósito de esto, recordaría a ciertos lectores que si encuentran
muchos defectos en la gramática, faltas de ortografía, y otras
cosas peores en los textos italianos en este libro, no hagan,
como algún corrector distinguido ha hecho de atribuirlos a la
ignorancia de su autor si no también a la de la persona que reunió
y registro dichos artículos. Me acuerdo ahora de esto porque he
visto en una copia de mi Leyenda de Florencia que circulaba por
la biblioteca, que alguna alma cuidadosa se había esmerado en
corregir con un lápiz todos los arcaísmos. Quien fuere, el o ella,
se parecían a un cierto lector de En donde, él o ella estaban
como un cierto lector de Boston, que en un libro mío corrigió
la ortografía de muchas citas de Chaucer, Spenser, y otros en
el más puro, o más impuro, Webster; dando así la impresión de
que yo era un completo ignorante en ortografía. En cuanto a escritos
o libros de contenidos considerados como hirientes, que casi siempre
pertenecen en parte a la posteridad, es una vulgaridad así como
también una falta de moral, e indica qué la gente es más de lo
que ellos sueñan. "Sólo un canalla tan rastrero como un ladrón
Escribiría en un libro o arrancaría una de sus hojas, incluso
su robo, se conoce también, Para usar libremente de lo que no
es suyo propio." Capítulo XIII Diana y Los Niños Había una vez
en Florencia una familia noble, pero tan pobre que sus días de
fiestas eran contadísimos. Sin embargo, vivían en un viejo palacio
(que estaba en la calle ahora llamada La Vía Cittadella), que
era un elegante edificio antiguo, y así que ellos mantenían una
apariencia valiente ante el mundo, aunque había muchos días en
los que no tenían apenas algo para comer. Un gran jardín rodeaba
el palacio, en él había una antigua estatua de mármol de Diana,
representada como una hermosa mujer que parecía estar corriendo
con un perro por su lado. Tenía un arco en la mano, y en la frente
lucia una pequeña luna. Y se decía que por la noche, cuando todo
estaba tranquilo, la estatua cobraba vida y se escapaba del jardín
no regresando a él hasta que el sol empezaba a subir en el firmamento.
El padre de la familia tuvo a dos niños, que eran buenos e inteligentes.
¡Un día llegaron a casa con muchas flores que les habían regalado,
y la niña le dijo a su hermano: "La hermosa dama del arco debería
tener algunas de éstas flores!" Diciendo esto, colocaron las flores
ante la estatua e hicieron una guirnalda, que el chico colocó
en la cabeza. En ese momento entro en el jardín el magnifico mago
y poeta Virgil, quien lo sabia todo acerca de los Dioses y las
Hadas y dijo sonriente: "Habéis ofrecido correctamente las flores
a la Diosa, igual que se hacia en la antigüedad; ahora todo aquel
que permanezca aquí deberá pronunciar la oración apropiada, que
es la siguiente:" Y él pronunció la invocación a Diana: ¡Encantadora
Diosa del arco! ¡Encantadora Diosa de las flechas! De todos los
sabuesos y de toda la caza Tu que proteges el cielo estrellado
Cuándo el sol se hunde en su sueño Tu que llevas la luna sobre
tu frente, Quién prefiere la persecución en la noche A cazar en
la luz del día, Con tus ninfas musicales Del cuerno – cazadora
tu misma, la más poderosa: Te invoco Piensa, aunque solo sea por
un instante, ¡En nosotros que te invocamos! Entonces Virgil les
enseñó también el hechizo que debe ser pronunciado para conseguir
algo bueno que se requiera en especial así como la buena fortuna
Diosa justa del arco iris, ¡De las estrellas y de la luna! Poderosa
Reina ¡De cazadores y de la noche! Pedimos tu ayuda sagrada, Que
tu nos puedas conceder ¡La mejor de las fortunas! Si atiendes
a nuestra sagrada invocación Y nos concedes la buena suerte, ¡Danos
ahora como prueba una muestra! Después de haberles enseñado esto,
Virgil de fue. Los niños fueron rápidamente a contar a sus padres
todo cuanto había acontecido, el padre, impresionado, les dijo
que lo mantendrían en secreto, no contarían a nadie ni tan solo
una ligera insinuación de lo ocurrido. Pero lo que más les asombro
fue que a la mañana siguiente, cuando se levantaron y salieron
al jardín, hallaron frente a la estatua un ciervo recién cazado,
con el que pudieron disfrutar de buenas cenas durante muchos días;
a partir de entonces no quisieron hacer juegos de ninguna clase
sobre ello, cuando el rezo con fervor había sido pronunciado.
Había un vecino de esta familia, un sacerdote, que odiaba completamente
el culto a los dioses de antaño, y a cualquiera que no perteneciera
a su religión, un día, paseando ante el jardín, vio la estatua
de Diana adornada con rosas y otras flores. ¡Y se enfureció tanto
que viendo una col tirada en la calle, la refregó en el barro
y la arrojó, goteando, sobre la cara de la Diosa diciendo: "Contempla,
tu, mala bestia de la idolatría, esta es la adoración que tienes
de mi, que el diablo te lleve!" ¡Entonces el sacerdote oyó una
voz en la penumbra, entre las densas hojas, y esto es lo que dijo:”Esto
esta bien! Ahora te advierto, tu ofrenda esta hecha, ahora yo
cumpliré mi parte del juego; por la mañana tendrás la respuesta."
Toda esa noche el sacerdote sufrió sueños horribles, y cuando
por fin, justo antes de las tres se durmió, se despertó repentinamente
de una pesadilla en la que le pareció como si tuviera algo pesado
sobre su pecho. Y algo cayó realmente de él y rodó por el suelo.
Y cuando se levantó y lo recogió y lo miró a la luz de la luna
vio que era una cabeza humana medio podrida. ¡Otro sacerdote,
que había oído su grito de terror, entró en su habitación, y mirado
la cabeza, dijo, "conozco esa cara! Es de un hombre a quien confesé,
y que fue decapitado hace tres meses en Siena." Tres días después,
el sacerdote que había insultado la diosa murió. La historia anterior
no me la dieron como perteneciente al Evangelio de las Brujas,
pero si como uno de una serie muy extensa de tradiciones que relacionan
a Virgil como un ilusionista. Pero tiene su lugar apropiado en
este libro, porque contiene la invocación y el conjuro a Diana,
éstos son notablemente hermosos y originales. Cuando recordamos
como estos 'himnos' han sido transmitidos o conservados por ancianas,
e indudablemente muy tergiversados, cambiados, y deformados en
la transmisión, esto no deja parecer maravilloso que tanta belleza
clásica todavía permanezca en ellos, como, por ejemplo, en- ¡Encantadora
Diosa del arco! ¡Encantadora Diosa de las flechas! ¡Tu que proteges
el cielo estrellado! Robert Browning era un magnífico poeta, pero
si comparamos todos los poemas italianos de las brujas y de Diana
con muchos discursos admirando a Diana - Artemisa, seguramente
será admitido por críticos imparciales que los escritos son completamente
iguales al siguiente por el bardo- Soy la diosa de los tribunales
de ambrosía, Y de aquí salvadora, la Reina del Orgullo superado
por ninguno cuyos templos blanquean este mundo; A lo largo del
cielo hago rodar mi resplandeciente luna, Me deshago en el Infierno
sobre mi paz de pálida gente, En la Tierra, yo, protejo a sus
criaturas, guardia de cada loba preñada y del amarillo zorro que
se esconde, Y de cada cría inexperta de madre con pluma, Y todo
el amor de los verdes lugares solitarios que frecuentan. Aunque
bonito, no iguala en la forma o el espíritu a los conjuros, que
son hechos con verdadera devoción. Esto puede ser observado aquí
con pena, aunque es verdad, que en un gran número de los tratamientos
poéticos modernos sobre la mitología clásica, los escritores,
a pesar de todo su genio como artistas, han elaborado un trabajo
rococó que así parecerá a otra generación, simplemente han omitido
el punto debido a la ignorancia de algo vital. Aquiles puede ser
admirablemente dibujado, tal como lo he visto, con una peluca
de Louis XIV y una cimitarra turca, pero de todos modos uno no
deja de pensar que el diseñador podía haber sido un poco más familiar
con el vestuario y los utensilios Griegos. Capítulo XIV Los Mensajeros
del Duende de Diana y Mercurio El cuento siguiente no me fue dado
como perteneciente al Evangelio de las Brujas, pero como Diana
aparece en él, y la concepción es completamente sobre Diana y
Apolo en otra forma, lo incluyo en la serie. Había hace muchos
siglos un duende, o espíritu o diablo, y Mercurio, que era el
dios de la velocidad y de la rapidez, estaba muy satisfecho con
este diablillo, y le concedió el don de poder correr como el viento,
con el privilegio de que todo aquel a quien persiguiera, fuera
espíritu, hombre o animal, él lo alcanzaría. Este duende tenía
una hermosa hermana, que como él, hacía los recados, no para los
dioses, si no para las diosas (había un dios femenino por cada
dios masculino, incluso en la escala inferior de los pequeños
espíritus); y Diana en el mismo día concedió a esta hada el poder
siguiente: quien quiera podría perseguirla, pero ella jamás seria
alcanzada. Un día que el hermano vio a su hermana correr como
el destello de un relámpago a través del cielo, sintió un extraño
y repentino deseo de alcanzarla. Así que se lanzó tras ella; pero
aunque su destino era el poder alcanzarla, ella había estado predestinada
para que nunca nadie lo consiguiera, y así lo que hizo un dios
superior fue equilibrado por otro. Así que los dos siguieron volando
recorriendo y recorriendo los extremos del cielo, al principio
todos los dioses reían a carcajadas, pero cuando se dieron cuenta
del caso se pusieron serios, y uno le preguntaba al otro como
debía finalizar la enfrenta. ¡Entonces el Gran Dios-Padre dijo,
"Observad la tierra, que está en la oscuridad y la penumbra! Transformaré
a la hermana en una Luna, y a su hermano en un sol. Y por más
que corra jamás escapará, mas él jamás la agarrará con su luz,
solo llegará a ella de lejos; los rayos del sol serán como las
manos, que quieren alcanzar a la que va delante con su calor aunque
ella no los podrá eludir jamás." Y así se dice que esta carrera
empieza de nuevo cada primero de mes, cuando la luna tiene frío,
es cubierta con muchos abrigos como una cebolla. Pero mientras
transcurre la carrera, la luna entra en calor y va lanzando una
prenda tras otra hasta que queda desnuda y entonces se detiene,
y de nuevo se viste y la carrera empieza otra vez. Como las brillantes
gotas que caen de las enormes nubes tempestuosas, del mismo modo
los grandes mitos de antaño son separados en pequeños cuentos
de hadas y como estas gotas, en su momento se reúnen. "En los
lagos o arroyos silenciosos y solitarios" como el sombrero de
Villon, los mitos aún más insignificantes son formados nuevamente
de las caídas aguas. En este cuento tenemos claramente el perro
hecho por Vulcano y el lobo - Júpiter formuló la pregunta para
petrificarlo - como se puede leer en el quinto libro de Julius
Pollux, o cualquier otro referido a la mitología. "También es
sabido que el sabueso rastreador, Fue cambiado por Júpiter para
apedrear." Es curioso como en este cuento la luna es comparada
con una cebolla. "La cebolla," dice Friedrich, "era, debido a
sus muchas capas, entre los egipcios el emblema y jeroglífico
de la luna en sus muchas formas, cuyas diferentes fases son tan
claramente diferenciadas cuando se corta por la raíz, también
porque su crecimiento o disminución están en correspondencia con
el planeta. Por lo tanto fue dedicado a Isis, la Diosa de la Luna."
Y por esta razón la cebolla era considerada sagrada por tener
en ella misma algo de la divinidad; por lo cual Juvenal razonaba
que los egipcios eran tan felices por tener a dioses que crecían
en sus huertos. Capítulo XV Laverna Este curioso cuento, con su
conjuro, no estaba en el texto del Evangelio, pero con toda seguridad
pertenece a esta serie de leyendas conectadas entres si. Diana
es declarada como protectora de todos los desgraciados, ésos para
quien la noche es su día, mayormente ladrones; y Laverna, como
podemos comprobar en Horacio y Plautus, era prominentemente la
patrona del hurto y la bribonearía. En esta historia ella aparece
también como bruja y humorista. Me fue entregado como una tradición
de Virgil, quien a menudo aparece como un entendido en la ciencia
maravillosa y oculta de los tiempos antiguos. Aconteció en un
tiempo en que Virgil, que conocía todas las cosas ocultas o mágicas,
pues era mago y poeta, oyó un discurso por un famoso orador que
no tenía nada que ver con él, y le preguntaron su opinión sobre
ello. Y él contestó, "Me es imposible decir si todo ha sido una
introducción o todo ha sido una conclusión; ciertamente no había
cuerpo en ello. Era como ese pez de quien uno no sabe si es todo
cabeza o todo cola, o sólo cabeza y cola; o la diosa Laverna,
de quien nadie ha sabido jamás si es toda cabeza o todo cuerpo,
o ni uno o lo otro, o ambos." Entonces el emperador preguntó quien
era esa deidad, ya que él nunca había oído hablar de ella. ¡Y
Virgil contestó, "Entre los dioses y los espíritus del los tiempos
antiguos – Así nos sean favorables alguna vez! Entre ellos había
una mujer que era la más astuta y bellaca de todos ellos. La llamaron
Laverna. Era ladrona, y muy poco conocida entre las otras deidades,
que eran honestas y solemnes, ella raramente estaba en cielo o
en el país de las hadas. "Casi siempre estaba en la tierra, entre
ladrones, y carteristas, y alcahuetas - vivió en la oscuridad.
"Una vez aconteció que ella se dirigió a un mortal, un gran sacerdote,
en la apariencia de una hermosa y majestuosa sacerdotisa de alguna
diosa, y le dijo: - “Tienes una propiedad que deseo comprar. Donde
deseo construir un templo a nuestro Dios. Te juro sobre mi cuerpo
que te pagaré dentro de un año' "Por lo que el sacerdote le vendió
la propiedad. "Y rápidamente Laverna vendido todo cuanto en la
propiedad había, todas las cosechas, el grano, el ganado, la madera,
y las aves caseras. Allí no quedó nada de valor. "Pero en el día
fijado para el pago Laverna no apareció. ¡La ambulante diosa estaba
muy lejos, y había dejado a su acreedor en la estacada! "Al mismo
tiempo Laverna fue a un gran señor y le compró un castillo, lujosamente
amueblado y de ricas y extensas tierras. "En esta ocasión ella
juró por su cabeza que pagaría la propiedad entera en seis meses.
"Y como había hecho con el sacerdote, así actuó con el señor del
castillo, y robó y vendió cada astilla, los muebles, el ganado,
los hombres, y los ratones - allí no quedó ni para alimentar una
mosca. "Entonces el sacerdote y el señor, que se dieron cuenta
de todo, apelaron a los dioses, quejándose de haber sido robados
por una diosa. "Y pronto conoció todo lo que Laverna había hecho.
"Por lo tanto fue llamada a juicio ante todos los dioses. ”Y cuándo
le preguntaron por lo que había hecho con la propiedad del sacerdote,
a quien ella había jurado por su cuerpo que le pagaría en el tiempo
acordado y porque había roto el juramento……… "Ella contestó con
un acto extraño que los asombró a todos, hizo desaparecer su cuerpo
para que solo su cabeza permaneciera visible, y gritó: - "Contempladme
¡Juré por mi cuerpo, pero yo no tengo cuerpo ninguno!' "Entonces
todos los dioses rieron. "Después del sacerdote, vino el señor
que había sido estafado también, y a quien ella había jurado por
su cabeza. Y en respuesta a él Laverna mostró todo su cuerpo entero,
de una belleza extrema, pero sin su cabeza; y del cuello del mismo
vino una voz que dijo: - 'Contempladme, soy Laverna, quién ha
venido a contestar a la queja de este señor, quién jura que contraté
deuda con él, Y no he pagado aunque el tiempo ha vencido Y que
soy una ladrona porque juré por mi cabeza - pero, como podéis
ver, no tengo cabeza, y por lo tanto no soy responsable por tal
un juramento.' "Entonces realmente se formo una gran lluvia de
risotadas entre los dioses, que tomaron cartas en el asunto ordenando
que la cabeza se uniera al cuerpo y pidiendo a Laverna que pagara
las deudas que ella adquirió. "Entonces Jove habló y dijo: - "He
aquí una astuta diosa sin un solo devoto, mientras hay en Roma
innumerables rateros, estafadores, tramposos y bribones que viven
del engaño. “Esta gente buena no tiene, ni iglesia, ni dios, y
ello merece gran compasión, ya que hasta los mismos diablos tienen
a su maestro, Satán, como el cabeza de la familia. Por lo tanto,
ordeno que en el futuro Laverna sea la diosa de todos los bribones
y comerciantes deshonestos, con toda la basura repudiada de la
raza humana, quienes han estado hasta ahora sin un dios o diablo,
puesto que han sido demasiado despreciables para el uno o el otro.
' "Y así es como Laverna se convirtió en la diosa de toda la gente
poco honrada y miserable. "Siempre que alguien planeaba o ideaba
cualquier fechoría o maldad, entraba en su templo e invocaba a
Laverna, quien se le aparecía como una cabeza de mujer. Pero si
la bribonada era mal hecha, cuando este invocaba de nuevo a Laverna
solo veía su cuerpo; pero si él era hábil, entonces podía ver
a la diosa entera, la cabeza y el cuerpo. "Laverna era tan casta
como honesta, y tuvo muchos amantes y muchos hijos. Se dijo que
en el fondo no era mala ni cruel, ella a menudo se arrepintió
de su vida y pecados; pero hiciera lo que fuese, no podría reformarse,
ya que sus pasiones eran tan empedernidas. "Y si un hombre había
dejado embarazada a cualquier mujer casada o doncella, y lo quería
ocultar al mundo y escapar del escándalo, todos los días invocaba
a Laverna. "y antes de que llegara el momento en que el suplicante
seria entregado, Laverna la llevaría en un sueño durante la noche
a su templo, y después de que se produjera el parto, otra vez
en un sueño, la llevaría de regreso a su cama. Y cuando ella despertara
por la mañana, gozaría de una salud vigorosa y sin sentir ningún
cansancio le parecería que todo había formado parte de un sueño.
"y a los que en algún momento deseaban recuperar a sus hijos,
Laverna era indulgente si ellos la complacían en su forma de vivir
y finalmente la adoraban. "esta es la ceremonia y el conjuro que
deben ser realizados cada noche a Laverna. "Debe haber un lugar
exclusivamente para la diosa, es una habitación, un sótano, o
una arboleda, pero nunca en un ligar abandonado. "toma una tabla
pequeña del tamaño de cuarenta y una baraja de cartas, y escóndelo
en el mismo lugar, y cuando vayas allí de noche... "Toma cuarenta
cartas y las repartes en la tabla, cubriéndola con ellas muy juntas.
"Toma las hierbas paura y concordia e hiérbelas las dos juntas,
repitiendo mientras tanto lo Siguiente: - Hiervo este racimo de
concordia para mantener en mí la concordia y la paz Que Laverna
pueda traerme a mí hijo y que con el cuidado que me favorece ¡Pueda
protegerme del peligro toda mi vida! Hiervo esta hierba, aunque
no es ella quien hierve, Hiervo el miedo, para que pueda mantener
lejos cualquier intruso, y si tal debe venir a espiarme sea él
preso de un gran terror que lo aleje Seguidamente pon el hervido
en una botella y reparte las cartas en la tabla de una en una
diciendo: - Antes repartí las cuarenta tarjetas aunque no son
cuarenta cartas lo que extendí, sino cuarenta dioses superiores
a la diosa Laverna, que se transforman cada uno de ellos en abrasadores
volcanes, y hasta que Laverna venga y traiga a mi hijo; derramen
sobre ella sus llamas de fuego, y con ellas, candente carbón.
En la nariz, en la boca y en las orejas hasta que ella se rinda;
Entonces puedan ellos marcharse y dejen a Laverna en paz, Libre
para abrazar a los niños que con ella están "Laverna era la diosa
romana de los ladrones, carteristas, de los tenderos y comerciantes,
de los plagiarios, de los bribones, y de los hipócritas. Había
cerca de Roma un templo en una arboleda donde ladrones acudían
a repartir su botín. Había una estatua de la diosa. Su imagen,
según algunos, era una cabeza cuerpo; según otros, un cuerpo sin
cabeza; pero el epíteto de 'hermoso' aplicado a ella por Horacio
indica que ella quien dio disfraces a sus adoradores había mantenido
uno en ella misma." Ella fue adorada en el más estricto silencio.
Esto es confirmado a Horacio en un pasaje, donde un impostor,
que apenas osaba mover los labios, repita el siguiente conjuro:
- OH Diosa Laverna! Concedeme el arte de estafar y engañar, De
hacer creer a los hombres que soy justo, Santo, e inocente, extiende
toda la oscuridad, la oscuridad profunda sobre mis fechorías"
Es interesante comparar esta clásica invocación, indudablemente
antigua, a Laverna con lo antes expuesto. La diosa fue muy conocida
entre las clases más bajas, y en Plautus un cocinero al que le
han robado sus utensilios la visita para vengarse. Llamo la atención
especial al hecho que en esto, como en un gran número de conjuros
de la brujería italiana, la deidad que es adorada, sea la misma
Diana o Laverna, es amenazada con el tormento por un poder superior
hasta que él o ella concedan el favor exigido. Esto es bastante
clásico (Grecco-romano u Oriental) en situaciones en las que el
mago confía, no en el favor, la ayuda, o el poder concedido por
un Dios o diablo, simplemente en lo que él ha sido capaz de elaborar
y maquinar, siendo, fuera de la infinita naturaleza o la fuente
principal por la penitencia y el estudio. Menciono esto porque
un corrector me ha reprochado que el grado de exageración sobre
la brujería – introducido por la Iglesia desde 1500 - es deficiente
en Italia. Pero de hecho, entre las brujas de rango más alto,
o en sus tradiciones, no se encuentra en absoluto. En la brujería
cristiana la bruja nunca amenaza a Satán o a Dios, ni a la Trinidad
ni a los ángeles, ya que todo el sistema esta basado en el concepto
de obediencia a la iglesia. La hierba concordia probablemente
toma su nombre de la diosa Concordia, quien fue representada portando
una rama. Esta tiene una gran participación en la brujería, seguidamente
de la verbena y la menta. Apéndice Hace mucho tiempo, hacia el
año 1886, descubrí que existía un manuscrito exponiendo las doctrinas
de la brujería italiana, y me prometieron que, si era posible,
lo obtendrían para mí. Durante un tiempo estuve desilusionado.
Pero le pedí a Magdalena, mi colaboradora en recoger los mitos
populares, que mientras ella llevaba una vida errante en la Tuscana,
hiciera un esfuerzo para poder obtener algo sobre el tema, yo
por fin me mandó, el 1 de enero de 1897, de Colle, en el Valle
del Elsa, cerca de Siena, el manuscrito titulado Aradia, o el
Evangelio de las Brujas. Obsérvese, que cada punto principal que
forma este evangelio, tal como que Diana es la Reina de las Brujas;
su socio Herodius (Aradia) en sus relaciones con la brujería;
que ella tendrá un hijo de su hermano el Sol (aquí Lucifer); que
como diosa de luna esta en relación con Caín, el cual vive preso
de la luna, y que las brujas antiguas eran gentes oprimidas por
los señores feudales, antiguas venganzas entre ellas mismas en
cada situación, y practicando aquelarres a Diana que la Iglesia
catalogó como cultos Satánicos - todo esto, repito, me había sido
escrito en varios envíos por Magdalena (por no hablar de otras
autoridades), incluso como había sido hecha la crónica por Horst
o Michelet; por lo tanto todo esto está en el presente documento
de menor importancia. Aunque era esto lo que esperaba, lo que
no me imaginé, y que era nuevo para mí, era esa parte en que se
da como poesía y prosa y acaba siendo verso. Esto siendo tradicional,
y proviniendo de magos, es extremadamente curioso e interesante,
ya que en ello se conservan muchas reliquias de la ciencia que,
como se puede verificar en registros, proviene de antaño. Aradia
es evidentemente Herodius, quien se consideró en principio junto
con Diana como jefe de las brujas. Esto no era, como hice constar,
derivado del Herodias del Nuevo testamento, más bien una copia
más cercana a Lilith, llevando el mismo nombre. Es, de hecho un
identificador del Ario y de las Reinas de Shemiticas del Cielo,
o de la Noche y de la Brujería, y puede que esto fuera conocido
por los primeros autores del mito. Hasta antes del sexto siglo
el culto a Herodias y Diana por las brujas fue condenado por un
Concilio de la Iglesia en Ancyra. Pipernus y otros escritores
comprobaron la identidad evidente de Herodias con Lilith. Isis
precedió a ambos. En este poema Diana es representada, enérgica
y dramáticamente, como una diosa impía y abandonada por los demás
dioses, diosa de los ladrones, rameras, y, ciertamente, de los
'acólitos de la luna,' como gustosamente Falstaff los llamó. En
la Roma antigua, así como en la India moderna, se reconoció que
ningún ser humano puede ser tan vil como para perder la protección
divina de una clase u otra, y Diana era esta protectora. También
es de observar que entre todos los filósofos de libre pensamiento,
educados plebeyos, literatos y bohemios hubo alguna vez una tendencia
poco ortodoxa de creer que todos los defectos y errores de la
humanidad son más debidos (si no totalmente) a causas inevitables
en las que no podemos hacer nada, como, por ejemplo, la herencia,
el nacimiento de salvajes, la pobreza, el vicio, el fanatismo,
los abusos, la virtud o la inquisición - es decir, que estamos
tan sobrecargados de pecado, con el que nacemos, que ni todo nuestro
libre albedrío puede liberarnos de ello. Sucedía durante la edad
del oscurantismo, la supuesta Alta Edad Media, o en la caída del
Imperio romano hacia el decimotercero siglo, que la creencia de
que todo lo, peor que existía en el hombre era debido únicamente
a los monstruosos abusos y la tiranía ejercida por la Iglesia
y el Estado. En esos tiempos, en cada esquina de la vida, la gran
mayoría encontró la iniquidad, desvergonzada y palpable, y la
injusticia, sin ley para el más débil quien estaba completamente
desprotegido. La percepción de esto condujo a un gran descontento
en la rebelión, y como no podían prevalecer en una guerra abierta,
expresaron su odio en forma de una anarquía secreta, que, sin
embargo, en la intimidad fue mezclada con la superstición y fragmentos
de la vieja tradición. Era frecuente y natural la adoración a
la protectora Diana, aunque la Iglesia se inventara antiguamente
que era una pretendida adoración al diablo; esto no ha ocupado
nunca un lugar importante en la brujería italiana hasta el día
de hoy. Es decir, la brujería diabólica no encontró la aceptación
general hasta el final del décimo quinto siglo, cuando era, casi
se puede decir, inventado en Roma suministrar el medio apropiado
para destruir la amenazante herejía de Alemania. El crecimiento
del Sentimiento es el aumento del sufrimiento; el hombre nunca
es completamente miserable hasta que averigua lo equivocado que
esta en su fantasía de ver a lo lejos su posible libertad. Los
antiguos esclavos sufrieron menos estando bajo los más denigrantes
abusos, porque creyeron que habían nacido para estar en las peores
condiciones de la vida. Aún la mejor reforma trae consigo el dolor,
el gran despertar del hombre se acompañó con penas, muchas de
las cuales aún soporta. El pesimismo es el resultado de la cultura
y la introversión. De una manera extraña parece estar fuera de
la vista y de la mente de todos los historiadores, que los sufrimientos
de la gran mayoría de la humanidad, la esclavitud y la pobreza,
quedaron muy lejos al principio del cristianismo o hasta el final
de la Edad Media y la emancipación de los que habían sido esclavos.
La razón de esto era que en el antiguo tiempo del paganismo, los
más humildes no sabían, ni tan siquiera en sueños, que todos eran
iguales ante Dios, que tenían muchos derechos, incluso aquí en
la tierra, como esclavos; ya que, de hecho, la total tendencia
moral del Nuevo Testamento era completamente opuesta a la esclavitud,
incluso hasta en eliminar la servidumbre. Cada palabra pronunciada
por Cristo en la enseñanza de la piedad, el amor, la humildad
y la caridad, era, de hecho, una amarga reprobación, no sólo a
cada señor en la tierra, si no también a la misma Iglesia, y sus
arrogantes prelados. El hecho de que muchos abusos habían sido
mitigados y que había santos benévolos, no afecta el hecho de
que, en general, la humanidad fue, durante mucho tiempo, peor
que antes, y la mayor causa de este sufrimiento era lo que se
puede llamar “el sentimiento”, o el recién nacido conocimiento
de los derechos retenidos, que es siempre en sí una tortura. Y
fue enormemente agravado por el insistente predicar a la gente
que esto era un impuesto a sufrir y debían aguantar la opresión
y la tiranía, y que los derechos de la Autoridad de todas las
clases eran tan grandes que la mayoría incluso perdonaron sus
peores abusos. Ya que apoyando la Autoridad en la nobleza la Iglesia
mantenía el suyo propio. El resultado de todo esto era un gran
surgimiento de rebeldes, miserables, y descontentos de todo tipo,
que adoptó la brujería como religión, y a los magos como sus sacerdotes.
Celebraban sus reuniones secretas en lugares apartados, entre
ruinas malditas por los sacerdotes como lugares ocupados por malos
espíritus o por los dioses paganos, o en las montañas. Hoy en
día aún se pueden encontrar esos lugares apartados rodeados por
antiguos bosques de castaños, por grandes rocas o por los restos
en ruinas de alguna edificación, que son perfectos para la celebración
del Sabbat, y que todavía son tomados como tales por la tradición.
En este Evangelio de las Brujas disponemos de un resumen fidedigno
de las creencias y los ritos observados en estas reuniones. Adoraron
a deidades prohibidas y practicaron hechos prohibidos, inspirados
tanto por la rebelión contra la Sociedad como por sus propias
pasiones. Sin embargo, en el Evangelio de las Brujas, se ha hecho
un gran esfuerzo para diferenciar entre el que es malvado por
naturaleza y el que es miserable u oprimido, como muestra el siguiente
pasaje: - Nunca más serás hija de Caín, ni como a la raza a la
que pertenece. Malvado e infame por el sufrimiento, Como los judíos
y cíngaros errantes, Ladrones y bribones; como a ellos……………..no
serás... Es sabido que en la cena de las Brujas, la comida elaborada
con bizcochos o tortas, sal, y miel, se le da la forma de media
luna. Hoy en día aun siguen elaborándose así. Yo mismo los he
comido, y aunque son conocidos en todas las partes del mundo,
deben su forma a la tradición. En el conjuro de la comida hay
una tradición muy curiosa presentada en el sentido de que los
brillantes granos de trigo son como los rayos del sol y ese resplandor
se asemeja a las brillantes luciérnagas que vienen a traer la
luz. Es, sin dudas, una tradición clásica pero que no puedo verificar.
En ese momento el Evangelio cita una común canción infantil, que
puede encontrarse en cualquier cuento de cuna, aún que, como otros,
procede de las ciencia de las brujas, ya que la luciérnaga es
encerrada en un recipiente de cristal y se la conjura para que
de sus respuestas de luz. En el conjuro del pan, siendo literalmente
nuestro cuerpo quien contribuye a formarlo, y profundamente sagrado
por haber estado en la tierra, donde oscuros y maravillosos secretos
esperan, parece dar una nueva luz al sacramento cristiano. Es
una forma de tipo de resurrección de la tierra, y por lo tanto
fue usado en los Misterios y en la Cena Santa, el grano había
pertenecido a los secretos que están bajo la tierra en la oscuridad.
Así hasta los gusanos son invocados en la brujería moderna, como
relacionados con los misterios oscuros, el bastón de pastor, para
ganar el poder de Orphic, debía enterrarse tres días en la tierra.
Y así todo era, y es, en la brujería una especie de salvaje poesía
basada en símbolos, la mezcla de lo uno en lo otro, la luz y la
oscuridad, las luciérnagas y el grano, la vida y la muerte. Verdaderamente
extraño, pero estrictamente cierto según la magia antigua así
como descrito por autoridades clásicas, es la amenaza a Diana,
en caso de que ella no otorgue una petición. Esto se repite continuamente
en los exorcismos y conjuros de las brujas. El mago, o la bruja,
adoran al espíritu, pero reclama para tener el derecho, a un poder
más alto, para obligar a la Reina de la Tierra, del Cielo y del
Infierno a conceder el deseo. "Concedeme lo que te pido y tendrás
honor y ofrendas, si lo rechazas, te atormentaré por el insulto."
Es así como Canidia y sus seguidores se jactaron de que podrían
obligar a los dioses a aparecer. Esto es clásico. Quien no oyó
jamás a una bruja Satánica invocar amenazante a la Trinidad, a
Cristo o a los ángeles y santos. De hecho, no pueden obligar ni
al diablo ni a sus diablillos a obedecer - ellos actúan solamente
por su buena voluntad como esclavos. Pero en la antigua ciencia
italiana el brujo o la bruja van a todo o nada, y se dirigen al
poder ilimitado. De la creencia antigua en las virtudes de una
piedra perforada no tengo nada que decir. Pero debo comentar que
en la invocación la bruja sale por la mañana, muy temprano, a
buscar verbena. Los magos Pérsicos antiguos, o más bien sus hijas,
adoraban al sol en su salida agitando verbena recién arrancada,
que era una de las siete plantas más poderosas en la magia. Estas
sacerdotisas Pérsicas iban desnudas durante la adoración, la desnudez
era un símbolo de la verdad y la sinceridad. El apagar las luces,
la desnudez, y la orgía, simbolizaban la entrada de la razón en
el cuerpo, el grano siendo plantado, o el entrar en la oscuridad
y la muerte, para ser revivido en nuevas formas, o en regeneración
y luz. Era una manera de dejar aparte la vida cotidiana. El Evangelio
de las Brujas, es en realidad el capítulo inicial de una colección
de ceremonias, conjuros, tradiciones familiares, la totalidad
de los cuales se encuentran en mis obras “Restos Etruscos Romanos
y Leyendas de Florencia”. Tengo, realmente, un gran número aún
por publicar, y hay más por recopilar, pero la mayoría de toda
esta brujería, sus principios principales, fórmulas, medicamentos,
y misterios pueden ser encontrados en lo que he reunido y publicado.
Quizás valdría la pena reunirlo todo en un solo libro, porque
sería de un gran valor para cada estudiante de arqueología, de
ciencia popular, o de historia. Ha sido la fe de millones de seres
en el pasado la que ha dado sentido a innumerables tradiciones,
que merecen ser mejor entendidas de lo que son, y con mucho gusto
emprendería si creyera que el público lo haría merecedor de los
problemas y gastos de edición. Se puede observar que realmente
no he tratado este Evangelio, ni aún el tema de la brujería, como
ciencia enteramente popular, como la palabra estrictamente definida
y realizada; es decir como un mero hecho tradicional o cosa para
ser considerada principalmente como una variante de o otras tradiciones,
o para guardado y tenerlo como referencia. Es cierto que es útil
y sensato hacer todo esto, y que conlleva una cantidad inmensa
de valiosas búsquedas, de coleccionarlas, y conservarlas. Pero
he de decir, que he observado que aquí y allá unas pocas mentes
afables comienzan a darse cuenta de ello, que el mero estudio
de la carta ha desarrollado de esta manera una gran indiferencia
hacia el espíritu, la entrada en casos que pueden producir, como
el Realismo en el Arte (al que es aliado), hasta un desprecio
a la cuestión o significado de ello, como originalmente había
creído. El extraño y místico capitulo de 'Cómo Diana hizo las
Estrellas y la Lluvia' es el mismo que se publicó en mis Leyendas
de Florencia, pero mucho más amplió, desarrollado de manera más
cosmo-mitológica. Y quizás es el más notable se sugiere en todo
este Evangelio de las Brujas. En todas las otras Escrituras, es
lo masculino, Jehová, Buda o Brahma, quien crea el universo; en
la Brujería es lo femenino el principio primitivo. Cuando en la
historia hay un período de radical rebelión intelectual contra
el largo conservatismo establecido, la jerarquía, y similares,
siempre hay un esfuerzo en considerar a la mujer como igual, a
lo que representa que el sexo superior. Así en la extraordinaria
guerra de elementos opuestos, extrañas escuelas de brujería, el
Neoplatonismo, la Cabala, la Cristiandad Hermética, el Gnosticismo,
los Magos Pérsicos y el Dualismo, con los restos de antiguas teologías
griegas y egipcias en el tercero y cuarto siglo en Alexandria,
y en el noveno en la Casa de la Luz del cairo, la igualdad de
la mujer era una doctrina prominente. Era Sophia o Helena, que
tenían el derecho de voto a, que era entonces el Cristo verdadero
quien debía salvar la humanidad. Los Hijos de Diana, o cómo nacían
Las Hadas Todas las cosas fueron hechas por Diana, los grandes
espíritus de las estrellas, los hombres en su tiempo y lugar,
los gigantes de la antigüedad, y los enanos que moran en las rocas,
y una vez al mes la adoraban con tortas. Había una vez un hombre
joven que era pobre, sin padres, mas él era bueno. Una noche que
él se sentó en un lugar solitario, pero muy hermoso, vio mil hadas
pequeñas, de un blanco brillante, que bailaban a la luz de la
luna llena. "Como me gustaría parecerme a vosotras, OH Hadas"
dijo el joven, "Sin preocupaciones y sin necesidad de alimento.
Pero ¿quienes sois? "Somos rayos de luna, los hijos de Diana,"
contestó uno - Somos hijos de la Luna. Nacemos de su luz brillante;
Cuándo la Luna proyecta un rayo hacia delante, Entonces toma la
forma de un hada. "Y tu eres uno de nosotros porque naciste usted
cuando la Luna, nuestra madre Diana, estaba llena; sí, eres nuestro
hermano, nuestro pariente, perteneces a nuestra banda. "Y si estas
hambriento y pobre...y no tienes dinero en tu bolsillo, piensa
en la Luna, en Diana, de quien tu has nacido; y repite estas palabras
- ¡"'Luna, Luna, hermosa luna! Tan lejos de cualquier estrella;
Luna, OH Luna, si puede ser, Concededme la buena fortuna' "Y entonces,
si tenias dinero en tu bolsillo, ahora lo tendrás duplicado. "los
niños que nacen en una luna llena son hijos o hijas de la Luna,
especialmente cuando nacen en un domingo cuando hay una marea
alta. "Luna llena, alta mar, Gran hombre tu has de ser" Entonces
el joven, que sólo tenía un paolo en su monedero, lo tocó, y dijo
- "Luna, Luna, hermosa Luna, Seas alguna vez mi Luna encantadora"
Y tan pronto el joven, deseó hacer dinero, dinero hizo, y compró
y vendió, y cada mes lo duplicó. Pero sucedió que después que
un tiempo, durante un mes no pudo vender nada, por lo que no hizo
nada. Tan pronto llegó la noche dijo a la Luna - "Luna, OH Luna,
a quien yo he amado mas que a otra estrella, Dime por qué esto
se ha ordenado Que yo este mes nada he ganado" Entonces apareció
ante él un pequeño y brillante duende, que dijo - "El dinero no
vendrá a ti, Ni cualquier ayuda ni la ayuda sagrada, A menos que
trabajes con dedicación." Y agregó - "Dinero yo no te daré, esta
claro, Sólo te ayudaré, mi estimado" Entonces el joven comprendió
que la Luna, como Dios y la Fortuna, lo hacen todo por los que
hacen lo máximo por sí mismos. Nacer en luna llena significa tener
una mente culta, y una marea alta significa un intelecto exaltado
y repleto de pensamiento. No es suficiente con tener una buena
suerte. Hay un dicho que dice - "La Fortuna da y la Fortuna toma,
Y va al hombre que una fortuna hace, A veces a los que trabajan
esquiva, Pero más a menudo a los que no trabajan." Diana, Reina
de las Serpientes, Donante del regalo de las lenguas En una larga
y extraña leyenda de Melambo, un gran mago y médico de nacimiento
divino, hay una invocación a Diana que tiene un lugar apropiado
en este trabajo. El incidente en que ocurre es el siguiente -
Un día Melambo preguntó a su madre cómo era que si se le había
prometido que conocería todas las lenguas de los seres vivos,
aún no había sucedido esto. Y su madre le contestó, "ten paciencia,
hijo mío, ello está aguardando y nos observa a nosotros mismos
como aprendemos a ser enseñados. Guarda dentro de ti todo lo que
los maestros pueden enseñarte, si te esfuerzas en escucharlos;
ellos te enseñaran más en unos pocos minutos que lo que aprenden
otros en toda una vida." Una tarde que Melambo, pensando en todo
esto, estaba jugando con un nido de jóvenes serpientes que su
criado había encontrado en el hueco de un roble, y les dijo………"yo
podría hablar con vosotras. Bien sé que tenéis un idioma, tan
elegante como vuestro movimiento, tan brillante como vuestro color."
Entonces él se durmió, y las jóvenes serpientes se trenzaron en
sus cabellos y comenzaron a lamer sus labios y sus ojos, mientras
su madre cantaba - ¡Diana! ¡Diana! ¡Diana! reina de todas las
brujas, de la noche oscura y de toda naturaleza, De las estrellas
y de la luna, ¡Y de todo destino o fortuna! Tu que mueves las
mareas, Que por la noche resplandeces en el mar, lanzando tu luz
sobre las aguas; Tu que hábilmente diriges por el océano tu barco
en forma de medialuna, la luna creciente ladra de intenso brillo,
de vez en cuando sonriente en lo alto del cielo, navega también
en la tierra, reflejada por el océano, y sus aguas; Suplicamos
que le des a este quien duerme, Concedele al buen Melambo El maravilloso
regalo del entendimiento ¡Qué a todas las criaturas entienda en
su lengua! Esta leyenda contiene muchos aspectos curiosos; entre
otras cosas una invocación a la luciérnaga, una a Mefitia, la
diosa de malaria, y una larga y poética profecía en relación con
el héroe. Está evidentemente lleno de mitología antigua latina
de un carácter muy marcado. La totalidad de esto puede ser encontrado
en un próximo trabajo del escritor de este libro, titulado "Las
Leyendas inéditas de Virgil." Diana, como conseguir la belleza
y restaurar la energía Diana puede conseguir todas las cosas,
dar gloria al humilde, riqueza al pobre, alegría al afligido,
belleza al feo. No esté triste, si es su seguidor; aunque esté
en la prisión y en la oscuridad, ella le traerá la luz - muchos
son los que están hundidos y a los que ella puede subir a lo más
alto. Había en la antigüedad en Monteroni un joven tan feo, tan
feo, que cuando un forastero visitaba la ciudad, la gente le mostraba
a Gianni como uno de los monumentos del lugar. Aún, horrible como
el era, (era rico, pero no de familia noble), tenia la esperanza
de conseguir alguna hermosa señorita. Fue a vivir allí, en Monteroni,
una rubia señorita de una maravillosa hermosura, culta y de buena
familia, a quién Gianni, con su impudencia usual, cortejó con
audacia, obteniendo, como también era usual, un rotundo no por
respuesta. Pero esta vez, se sintió más fascinado de lo habitual,
y esto le influenciaba hasta en su trabajo sin saber por que,
fue poseído por una pasión tal que se pasaba el día y la noche
rondando cerca de la casa de la bella señorita, buscando la oportunidad
de poder abordarla y hacerla suya, o con alguna artimaña poder
llevársela lejos. Pero sus planes fracasaron, porque la dama tenía
siempre con ella gran gato que parecía ser más inteligente que
los humanos, y, cuando Gianni se acercaba a ella o su hogar, siempre
lo veía y alertaba a su dueña con un horrible ruido. Y verdaderamente
había algo tan sobrenatural en su aspecto, y algo tan espantoso
en sus grandes ojos verdes que brillaban como antorchas, que hasta
el hombre más valiente se horrorizaría nada más verlos. Pero una
tarde Gianni se dijo a sí mismo que era una tontería tener miedo
de un simple gato, que hasta un niño podría espantar, así que
se aventuró con audacia a un ataque. Y dirigiéndose a la casa,
tomó una escalera, la cual colocó contra la ventana de la dama.
Pero mientras estaba al pie de la misma, encontró a una anciana
que con seriedad empezó a pedirle que desistiera de su intención.
"No sabes bien, Gianni," dijo ella, que la dama no quiere nada
de ti; tu presencia la aterroriza. Haz esto, ve a casa y mírate
al espejo, y lo que aparecerá en él, esa imagen que ves, es un
pecado mortal en forma humana." ¡Entonces Gianni, rugiendo de
rabia gritó, "Voy a seguir mi camino y haré mi voluntad, vieja
esposa del diablo, aunque tenga que matarte a ti y a la muchacha
también!" Diciendo esto, que, se apresuró a subir por la escalera;
pero antes de que él pudiera abrir la ventana y entrar, estando
en lo alto, se sintió como si fuera de madera o piedra, incapaz
de poderse mover. En este estado se sintió agobiado por la vergüenza,
y dijo, "Pronto estará aquí el pueblo entero presenciando mi derrota.
Sin embargo, haré una última petición." ¡Así que él gritó, "Ah,
vecchia! Tu que dijiste de mi lo más amable que yo conocí, perdóname,
te lo suplico, y rescátame de esta situación Y si, como bien creo,
eres una bruja del arte, y si, haciéndome un mago, puedo ser liberado
de mis juicios y problemas, entonces te rezo para que me enseñes
cómo puedo hacerlo, para poder conseguir a la señorita, ya que
ahora veo que ella es de tu clase, y que debo ser de ello para
ser digno de ella." Entonces Gianni vio a la anciana pasar rápidamente,
como un destello de luz de una linterna sobre la tierra, y al
tocarlo, fue transportado lejos de la escalera, ahora aquí, la
luz era un gato, que era sin duda la bruja, y dijo, “Ahora te
desvanecerás en un largo viaje, y cuando este finalice encontrarás
un viejo y agotado caballo, entonces deberás decir - ¡'Hada Diana!
¡Hada Diana! ¡Hada Diana! Te invoco para que hagas algo bueno
por esta pobre bestia.' Entonces te desvanecerás y encontrarás
una gran magnífica un autentico macho cabrio Y le dirás, ¡’Buenas
noches, justa cabra! Y él responderá, ¡’Buenas noches, buen señor!
Estoy tan cansado que no puedo ir más lejos' Y tu contestarás
como de costumbre, 'Hada Diana, te invoco para que des paz y alivio
a esta cabra' "Entonces entraremos en un gran vestíbulo donde
veras a muchas hermosas damas que intentaran seducirte; pero tu
respuesta siempre será, 'La mujer a quien amo es de Monteroni.'
¡”Y ahora Gianni, a caballo; monta y alejémonos!" Así que montó
al gato, que voló tan rápido como el pensamiento, y encontró a
la yegua, y pronunciando el conjuro sobre ella, se transformó
en una mujer y dijo - ¡En nombre del Hada Diana! que con su poder
te transforme ahora en un hombre joven y guapo, de matices rojos
y blancos, ¡Como la leche y la sangre! Después de esto encontró
a la cabra y lo conjuró amablemente diciéndole - ¡En nombre del
Hada Diana! ¡Seas tu ataviado más lujosamente que un príncipe!
Así que él pasó por el vestíbulo, donde fue cortejado por hermosas
damas, más su respuesta a ellas siempre era que su amor estaba
en Monterone. Entonces no vio ni supo nada más, y al despertar
se encontraba en Monterone, y tal fue su hermosa transformación
que nadie lo reconoció. Entonces se casó con su hermosa dama,
y desde ese día vivió toda la vida alejado de brujas y magos,
y ahora esta en el mundo de las hadas.
Notas:
Como anotación curiosa del hecho de que la fe en Diana y otras
deidades de la mitología romana, unidas a la adivinación, sobrevive
todavía entre los italianos, puedo mencionar que después de finalizar
este trabajo, compré para dos sueldos o un centavo, un pequeño
libro en el que se muestra cómo, por un proceso de conjuros o
evocaciones y números, no sólo a Diana, si no a 39 deidades mas,
pueden realizarse para conseguir respuestas a ciertas preguntas.
El trabajo es extraído probablemente de algún antiguo manuscrito,
y se declara haber sido descubierto y traducido por P. P. Francesco
Di Villanova Monteleone. Se divide en dos partes, una titulada
“Circe” y la otra “Medea”. Como tales trabajos tienen sus dibujos,
Circe es expuesta, en una separación de página, como una mujer
vieja y muy fea con un vestido y mantón de estilo moderno y con
un gorro de carnaval con cintas. Sosteniendo un ordinario caldero.
Es la descripción ideal de un adivino común, probablemente las
palabras “Maga Circe” no le sugirieron nada más a la persona que
'compuso' el libro. El de Medea es, sin embargo, bastante correcto,
incluso artístico, representando a la hechicera conjurando un
baño, y fue tomado probablemente de algún trabajo mitológico.
Esto es así en Italia, donde la mayor parte de lo grotesco y los
conceptos modernos de algunos clásicos se mezclan con muchos que
son reales y hermosos - de lo que realmente este trabajo muestra
muchos ejemplos.
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