Tomar
mate es una típica costumbre de los países del Río de la Plata.
Esta infusión fue utilizada originariamente por los indios guaraníes,
que ya conocían la yerba mate. Los Jesuitas, que se establecieron
en la zona que hoy ocupa la provincia de Misiones, mejoraron
su cultivo, por lo que allí se ubican los mejores yerbatales.
Actualmente la yerba (hoja de yerba mate picada) se puede adquirir
en paquetes de 1/2 y 1 kilo, y en la región productora, fraccionada
en bolsitas.
El recipiente en el que se ceba el mate, es el "mate", que puede
ser el tradicional, hecho de calabaza curada, o un jarrito de
loza o enlozado, o madera.
La
infusión se toma con bombilla, y se puede cebar dulce o amargo.
El recipiente que contiene el agua para la cebadura es la pava,
cuya agua se considera "a punto" unos grados anteriores a la
ebullición. Si el agua hierve, no sirve para el mate. Esta costumbre
es bien hogareña en Argentina, aunque se ha popularizado, y
actualmente hay lugares en donde se usan termos, para trasladarse
con el equipo de mate, para tomarlo en cualquier lugar u ocasión.